Una publicación puso el foco en la creciente dificultad para encontrar clarias en algunas zonas de Cuba, a partir del testimonio de una mujer que mostró varios ejemplares y aseguró que estos peces están “muy perdidos” en cañadas y ríos. La dificultad para conseguir alimentos en Cuba ha alcanzado incluso a uno de los peces que durante años se convirtió en una alternativa habitual para numerosas familias. Una publicación de Árbol Invertido recoge el testimonio de una cubana que mostró varios ejemplares de claria y aseguró que actualmente resulta más difícil encontrarlos en determinadas zonas.
En las imágenes compartidas por el medio, la mujer aparece limpiando la pesaca mientras comenta que están “muy perdidos” en las cañadas y los ríos. Su testimonio fue presentado como una muestra de las dificultades que existen actualmente para acceder a este tipo de alimento.
La claria, conocida también como pez gato africano, fue introducida en Cuba durante la década de 1990 y posteriormente se extendió por diferentes cuerpos de agua de la Isla. Su capacidad para sobrevivir en condiciones ambientales adversas hizo que adquiriera relevancia como recurso alimentario durante los años de mayor escasez.
Con el paso del tiempo, la especie pasó a formar parte de la dieta de numerosos hogares cubanos, especialmente ante las dificultades para acceder de manera regular a otras fuentes de proteína animal.
La publicación de Árbol Invertido plantea ahora una situación diferente: encontrar clarias también se habría vuelto complicado en algunos lugares donde anteriormente eran relativamente frecuentes.
La denuncia se produce en medio de una prolongada crisis de abastecimiento que ha afectado la disponibilidad y los precios de numerosos alimentos en Cuba. Para muchas familias, conseguir proteínas animales se ha convertido en una dificultad cotidiana.
El caso también refleja cómo especies consideradas anteriormente abundantes pueden adquirir un nuevo valor en un contexto marcado por la escasez alimentaria.
Fuente: Árbol Invertido