Las autoridades aduaneras de Cuba lograron impedir la salida no autorizada de más de 3.800 unidades de tabaco con destino a Panamá, en un operativo realizado en el Aeropuerto Internacional "José Martí" en La Habana. La mercancía fue detectada durante un control rutinario, lo que permitió decomisar los productos antes de que salieran del país.
Wiliam Pérez González, vicejefe primero de la Aduana General de la República, explicó que el caso se encuentra bajo investigación policial, y que se han presentado las denuncias correspondientes. Según Pérez González, el tráfico de tabacos constituye una de las prioridades de control para la Aduana, debido a su alto valor económico y a la frecuencia con la que estos productos son utilizados en redes de contrabando que operan desde aeropuertos y puertos internacionales.
Este incidente se suma a otros recientes relacionados con la extracción ilegal de tabacos cubanos. Apenas días atrás, se detectó un intento de sacar más de 4.000 habilitaciones de marcas nacionales que estaban escondidas dentro de libros, también en el Aeropuerto de La Habana. En aquel caso, la mercancía fue incautada y los responsables denunciados ante las autoridades policiales.
El vicejefe de la Aduana enfatizó que estos operativos buscan proteger la economía nacional y garantizar que las exportaciones de tabaco se realicen de manera legal. Además, señaló que la vigilancia se ha intensificado en vuelos internacionales, como parte de un esfuerzo más amplio para prevenir actividades ilícitas, que incluyen no solo el contrabando de tabacos, sino también el tráfico de drogas y otros productos restringidos.
Entre las medidas adoptadas, la Aduana mantiene controles más estrictos sobre el equipaje de los pasajeros y la revisión de mercancías que puedan tener un valor elevado o sean susceptibles de ser objeto de contrabando. Las autoridades también promueven campañas informativas para concienciar a la población sobre las consecuencias legales de intentar sacar productos de manera ilegal del país.