Washington abre una puerta al petróleo ruso, pero le cierra el grifo a Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ martes 19 de mayo de 2026
Estados Unidos flexibilizó temporalmente las restricciones para la venta y entrega de petróleo ruso cargado antes del 17 de abril de 2026, en una medida destinada a evitar una crisis mayor en el mercado energético internacional. Sin embargo, la licencia emitida por el Departamento del Tesoro excluye expresamente a Cuba, dejando a la isla fuera de cualquier alivio en medio de una de las peores crisis eléctricas y de combustible de las últimas décadas.
La administración estadounidense volvió a mover las piezas del tablero energético global. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, emitió la Licencia General 134C, una autorización temporal que permite operaciones vinculadas con petróleo y derivados rusos cargados en buques antes del 17 de abril de 2026 y que podrán completarse hasta el próximo 17 de junio.
La decisión busca evitar tensiones mayores en los mercados internacionales de crudo, golpeados por la volatilidad geopolítica y los problemas en rutas estratégicas de suministro. Pero el documento deja claro que la flexibilización tiene límites políticos precisos: Cuba quedó expresamente excluida.
El texto oficial prohíbe cualquier transacción relacionada con personas, empresas o entidades vinculadas con Cuba, Irán y Corea del Norte, incluso si el petróleo ya estaba en tránsito cuando se emitió la licencia. La medida también bloquea operaciones con regiones ucranianas ocupadas por Rusia.
La exclusión golpea directamente a La Habana en un momento crítico. Cuba atraviesa una severa crisis energética marcada por apagones prolongados, escasez de combustible y un sistema eléctrico al borde del colapso. En las últimas semanas, barrios completos de La Habana y provincias del interior han sufrido cortes eléctricos de más de 20 horas diarias, provocando protestas, cacerolazos y crecientes muestras de descontento social.
El caso más visible es el del petrolero Universal, presuntamente cargado con unos 270.000 barriles de diésel destinados a Cuba. Según reportes de rastreo marítimo, el buque permanece desde abril en el Atlántico sin completar su ruta hacia la isla, tras la entrada en vigor de las restricciones estadounidenses.
La situación contrasta con el alivio temporal que recibió Cuba a inicios de abril, cuando el tanquero ruso Anatoly Kolodkin descargó unas 100.000 toneladas de crudo en Matanzas. Ese suministro permitió reactivar parcialmente la producción de diésel, gasolina y fuel oil para sostener la generación eléctrica nacional.
Sin embargo, el efecto fue breve. El propio ministro cubano de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció recientemente que el país carece de reservas suficientes de diésel y fuel oil para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico.
Mientras Washington intenta contener el impacto global de las sanciones sobre Rusia, la exclusión de Cuba confirma que la política energética hacia la isla sigue marcada por la presión económica y el endurecimiento financiero, incluso en medio de una emergencia energética interna.
Fuentes: OFAC