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El colapso sanitario en Cuba: equipos rotos y médicos al límite

Redacción de CubitaNOW ~ jueves 9 de julio de 2026

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El sistema de salud cubano enfrenta una de sus peores crisis en décadas, marcado por el deterioro de los equipos médicos, la escasez de insumos, los apagones y la salida de profesionales que buscan mejores condiciones laborales fuera del sector.

En el Instituto de Oncología y Radiobiología (INOR) de La Habana, uno de los principales centros especializados del país, pacientes con cáncer esperan durante semanas pruebas esenciales para sus tratamientos. La falta de tomógrafos operativos en varios hospitales de la capital ha concentrado estos estudios en pocos equipos disponibles para atender a enfermos de La Habana y otras provincias.

Rosa Valentina Pérez, una paciente de 64 años con cáncer de mama, lleva semanas esperando una tomografía para determinar la causa de la pérdida de movilidad en sus piernas. "Es muy difícil tener estos dolores y no saber cuándo podrán hacerte el estudio", relató.

Durante décadas, el Gobierno cubano presentó su sistema sanitario gratuito como uno de los principales logros de la Revolución. Sin embargo, la combinación de la crisis económica, la pandemia de COVID-19, la falta de combustible y las dificultades para adquirir tecnología y repuestos han llevado a numerosos servicios médicos a operar con grandes limitaciones.

Incluso áreas consideradas prioritarias, como oncología, cardiología, nefrología y atención materno-infantil, enfrentan serios problemas. Zholem Jorge Isaac, director nacional de Electromedicina, reconoció que más de la mitad de la infraestructura tecnológica vinculada al programa de cáncer está afectada.

En el INOR, alrededor de 1.200 pacientes esperan tratamientos de radioterapia y cerca del 80 % de los equipos utilizados para diagnóstico y atención están obsoletos o presentan fallas. Los médicos aseguran que en ocasiones deben aplicar tratamientos sin contar con todas las herramientas necesarias para evaluar su efectividad.

La situación también afecta a los pacientes pediátricos. Especialistas en oncología infantil advierten que pruebas básicas para niños sometidos a quimioterapia no siempre pueden realizarse con la frecuencia requerida, lo que limita las posibilidades de seguimiento médico.

Los técnicos de electromedicina intentan mantener en funcionamiento equipos antiguos mediante reparaciones improvisadas y reutilización de piezas. Algunos especialistas aseguran que deben acudir de madrugada a los hospitales para reparar máquinas indispensables y evitar la interrupción de tratamientos.

En cardiología, la falta de tecnología avanzada obliga a los médicos a depender en muchos casos de evaluaciones clínicas, electrocardiogramas y métodos tradicionales. Las cirugías cardiovasculares han disminuido considerablemente en comparación con años anteriores, mientras pacientes esperan procedimientos como implantes de marcapasos.

La crisis también golpea los servicios de hemodiálisis. En algunos hospitales, equipos envejecidos y la escasez de personal han obligado a reducir la duración de las sesiones para administrar los recursos disponibles, una medida que especialistas advierten puede afectar la calidad de vida de los pacientes.

A la falta de recursos se suma el éxodo de médicos, enfermeros y técnicos que abandonan el sistema sanitario debido a los bajos salarios y las difíciles condiciones laborales.

Aunque los trabajadores de la salud continúan sosteniendo los servicios con esfuerzo e ingenio, especialistas reconocen que el sistema depende cada vez más del sacrificio del personal para mantenerse operativo. La combinación de infraestructura deteriorada, falta de insumos y pérdida de profesionales coloca a la salud pública cubana ante un escenario de creciente vulnerabilidad.

(Con información de SWI)


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