Crece la alarma por el estado de salud del preso del 11J Yoan de la Cruz
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 16 de mayo de 2026
La situación del joven manifestante del 11 de julio de 2021, Yoan de la Cruz, ha encendido nuevas preocupaciones entre familiares y activistas, luego de que su madre denunciara un fuerte deterioro emocional tras su reingreso a prisión en Cuba. El caso reabre el debate sobre el tratamiento a presos vinculados a las protestas del 11J y las condiciones en centros penitenciarios de la isla.
El estado de salud del preso político cubano Yoan de la Cruz ha generado inquietud tras conocerse testimonios que aseguran que el joven atraviesa un cuadro de depresión dentro del centro penitenciario donde se encuentra recluido. Según relató su madre, Maribel Cruz, tras una reciente visita al Centro de Instrucción Penal y Departamento Técnico de Investigaciones del Ministerio del Interior en Guanajay, su hijo se encuentra emocionalmente afectado y preocupado por su situación legal.
De acuerdo con su testimonio, el joven permanece a la espera de una posible revisión de su medida cautelar, después de haber sido devuelto a prisión tras la revocación del régimen de trabajo correccional sin internamiento que cumplía previamente. La familia sostiene que la decisión ha supuesto un fuerte impacto psicológico para el manifestante, quien fue detenido nuevamente tras un operativo policial en su vivienda.
El caso de Yoan de la Cruz ha estado marcado por un prolongado proceso judicial desde su participación en las protestas del 11 de julio de 2021, cuando fue una de las personas que transmitió en directo las manifestaciones en San Antonio de los Baños a través de redes sociales. Esa grabación tuvo amplia difusión y se convirtió en uno de los registros más conocidos del estallido social ocurrido en varias provincias del país.
Tras esos hechos, el joven fue arrestado, procesado y condenado a seis años de privación de libertad. Posteriormente, se le concedió un régimen de trabajo correccional sin internamiento, bajo el cual permaneció en libertad supervisada durante un tiempo. Sin embargo, según la familia, esa medida fue revocada recientemente, lo que implicó su regreso a prisión.
La madre del joven también denunció que durante un registro en su vivienda se produjeron incautaciones de equipos electrónicos y dinero en efectivo, lo que agravó la situación familiar y limitó sus medios de comunicación.
El caso ha sido seguido por organizaciones y medios independientes, que señalan el impacto psicológico que puede tener el encarcelamiento prolongado y las condiciones de reclusión en personas jóvenes vinculadas a procesos políticos.
Actualmente, la defensa del preso mantiene solicitudes para una revisión de su situación legal, mientras la familia insiste en su preocupación por el estado emocional del joven.
La situación de Yoan de la Cruz vuelve a poner en el centro del debate internacional el tratamiento a los detenidos por las protestas del 11J y las condiciones en las que cumplen condena dentro del sistema penitenciario cubano.
Fuente: Cubanos por el Mundo