La prensa oficial informó este martes que la Empresa Porcina de Granma cerró 2025 con resultados favorables, al registrar utilidades, recuperar masa ganadera y cumplir objetivos genéticos. Sin embargo, el propio balance reconoce que estos avances continúan limitados por problemas estructurales, en especial la falta de alimento para los animales.
De acuerdo con un reporte publicado en Granma, el desempeño positivo se explica, en gran medida, por la participación de productores privados. Actualmente, el 95 % de la carne que cumple el plan anual de la empresa proviene de convenios con criadores particulares, mientras la entidad estatal actúa como gestora, provee genética y brinda asistencia técnica.
Este esquema permitió que, de manera puntual, se comercializara cerdo en banda durante las ferias de fin de año en Bayamo y Manzanillo. No obstante, la distribución fue limitada y no se extendió al resto de la provincia.
La directora de la empresa, Olemnis Tamayo Milán, señaló que se superaron las metas de reproductoras raciales puras y de capa oscura, y que la fábrica de pienso operó por encima del 100 % de su capacidad. Unos 50 productores participan en el programa, asumiendo los costos y riesgos de la ceba, mientras la empresa aporta apoyo técnico. También se destaca el papel del Multiplicador Valenzuela, en Buey Arriba, como proveedor de reemplazos reproductivos.
Otro aporte relevante proviene de la unidad Pedregales, que trabaja con cruces de razas York, Landrace y cc-21. Aunque mantiene indicadores reproductivos aceptables y ha reducido la mortalidad de crías, su director reconoció que la insuficiente alimentación impide recuperar la capacidad histórica de producción, que llegó a unas 8.000 cabezas.
Para enfrentar la escasez, se han empleado alternativas como boniato, yuca y calabaza, así como ensilaje de pescado y pienso de inicio para crías. Aun así, el propio medio oficial admite que la dependencia del alimento importado y la falta de un programa agrícola estable continúan elevando los costos y limitando el crecimiento del sector.
El balance concluye que, mientras no se resuelva el problema de la alimentación animal y el deterioro de la infraestructura, la carne de cerdo seguirá siendo un producto costoso y de acceso restringido para la población.