Pedro Jorge Velázquez, conocido en redes sociales como El Necio, reaccionó con ironía y determinación tras la sanción anunciada por Estados Unidos, que limita su acceso a visas y lo incluye en un listado de personas vinculadas al presunto hostigamiento de diplomáticos estadounidenses en la Isla.
Velázquez publicó en Facebook un mensaje en el que calificó la medida de “un orgullo” y aseguró que, lejos de amedrentarlo, reforzaría su compromiso con el periodismo independiente. “La sanción me es irrelevante. Nunca he tenido ni he pedido visa para entrar a EE. UU. Nunca me ha pasado por la cabeza visitar ese país, teniendo tanta belleza en América Latina y tanto humanismo en los barrios de mi país”, escribió el comunicador cubano.
El periodista sostuvo que la medida representa un ataque a la libertad de prensa y un precedente de censura contra jóvenes cubanos que se expresen en contra del embargo o ejerzan periodismo crítico. Según Washington, la sanción responde a publicaciones de Velázquez sobre vehículos y recorridos oficiales de diplomáticos estadounidenses, específicamente del Encargado de Negocios Mike Hammer, lo que consideran actos de hostigamiento.
Velázquez negó cualquier vínculo laboral con el gobierno cubano y afirmó que su labor es ética y legítima, basada en la verificación de fuentes y en la información de interés público. En su Declaración #1, publicada en la red social X, se describió como “un joven cubano común”, sin relación con medios estatales ni instituciones gubernamentales.
Por su parte, las autoridades estadounidenses, representadas por el subsecretario de Estado Christopher Landau, insistieron en que el personal diplomático debe operar sin intimidaciones ni represalias, y que las acciones de Velázquez se consideran parte de un patrón de acoso.
A pesar de la sanción, El Necio aseguró que continuará ejerciendo su labor en Cuba y defendiendo su derecho a informar. La controversia ha generado amplio debate tanto dentro como fuera de la Isla, convirtiéndose en un ejemplo de los desafíos que enfrentan los periodistas independientes en un contexto de restricciones legales, presión política y vigilancia estatal. Su caso refleja la tensión entre el ejercicio periodístico y las acciones restrictivas de gobiernos extranjeros, en un escenario marcado por la polarización y la sensibilidad diplomática.
Cubana de Aviación reduce vuelos a España y actualiza horarios por escasez de combustible
Hace 1 día