Un coronel de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, identificado como Pedro Yadín Domínguez, herido durante la operación militar del 3 de enero en Caracas que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, habló este jueves en la televisión estatal cubana y ofreció un testimonio que va más allá de la narrativa oficial. Su testimonio confirma aspectos poco detallados por el gobierno sobre la presencia de tropas cubanas en Venezuela y el desarrollo de los hechos.
Domínguez declaró ante las cámaras de Canal Caribe que se encontraba en Caracas “cumpliendo misión” cuando fue sorprendido por una operación aérea de gran magnitud. Relató que él y otros militares estaban descansando cuando un ataque aéreo masivo les impactó, causando la muerte de 11 de sus compañeros en ese lugar. Describió la ofensiva como “totalmente desproporcionada” y aseguró que el grupo apenas contaba con armamento, ya que su función principal era brindar apoyo a la seguridad presidencial. “No teníamos casi armamento”, dijo, y detalló que fueron atacados con “aviones, bombas, drones, aviones sin piloto y helicópteros que ametrallaron indiscriminadamente el área”, con el objetivo de “no dejar a nadie con vida”.
El coronel confirmó que resultó herido en el enfrentamiento y tuvo que ser operado en un hospital militar venezolano, donde —según su relato— recibió atención y apoyo de las fuerzas armadas locales. “Sufrí algunas heridas como parte de esta agresión”, señaló, mostrando signos de recuperación física durante su intervención.
Aunque el reporte televisivo insistió en describir el operativo como una “agresión imperialista”, las palabras de Domínguez aportan una confirmación clara de la participación directa de oficiales cubanos en tareas vinculadas a la seguridad del presidente venezolano. Él mismo dijo que estaban allí “en función de tareas de apoyo a la seguridad del presidente”.
Además de aportar detalles del ataque, el oficial habló sobre el impacto emocional que tuvo la pérdida de sus colegas, con quienes trabajó durante varios meses, y justificó su presencia en el homenaje póstumo celebrado en La Habana. Aunque reafirmó su lealtad al discurso oficial, sus declaraciones reflejan la magnitud del episodio y el alto costo humano de una alianza política que trasciende los discursos oficiales.
El testimonio de Domínguez ha sido recogido y difundido por medios que relatan cómo el coronel herido ofreció este relato en un contexto en que la presencia militar cubana en Venezuela había sido manejada con cautela por el gobierno cubano hasta ahora.