Miles de inmigrantes en Estados Unidos viven con la falsa sensación de estar “fuera de peligro”, cuando en realidad podrían tener una orden de deportación activa o un proceso migratorio abierto sin saberlo. No se trata de rumores ni alarmismo: abogados y registros oficiales confirman que existen casos antiguos, mal notificados o nunca cerrados, que siguen vigentes dentro del sistema migratorio.
Una orden de deportación puede emitirse sin que la persona haya comparecido ante un juez, especialmente si no asistió a una audiencia cuya notificación nunca recibió. Esto ocurre con frecuencia cuando el aviso fue enviado a una dirección equivocada, desactualizada o incompleta. En otros casos, el proceso comenzó hace años —incluso décadas— y quedó en pausa administrativa, sin que el inmigrante fuera informado de su estatus real.
Personas que entraron al país de manera irregular, solicitaron asilo, recibieron parole o tuvieron algún contacto previo con inmigración están entre las más vulnerables a este tipo de situaciones. El simple paso del tiempo no elimina una orden, y el sistema no siempre notifica cuando un caso queda abierto de forma definitiva.
La manera más rápida de verificar si existe un proceso en corte es a través del sistema de la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Inmigración (EOIR). Esta consulta se puede hacer por teléfono o en línea y requiere el Número de Registro de Extranjero (A-Number), un identificador personal que figura en documentos migratorios oficiales. Un error común es introducirlo incorrectamente y asumir, de forma equivocada, que no hay ningún caso.
El sistema de EOIR puede mostrar si hay una orden final, si el caso sigue abierto o si existieron audiencias previas. Sin embargo, no refleja todos los expedientes migratorios, por lo que un resultado vacío no garantiza que la persona esté libre de problemas legales.
Cuando no aparece información clara, la opción más segura es solicitar el récord migratorio completo mediante una petición FOIA. Este trámite permite acceder al historial que manejan las agencias federales y es la única vía para confirmar con certeza si existe una orden antigua u oculta. No requiere estatus legal y puede realizarse en línea.
Verificar el estatus migratorio antes de acudir a citas oficiales, renovar documentos o iniciar nuevos trámites no es exageración: es una medida de protección personal. En los últimos años, varias detenciones se han producido precisamente cuando las autoridades detectaron órdenes antiguas durante revisiones rutinarias.
Conocer tu situación a tiempo puede marcar la diferencia entre actuar con opciones legales o enfrentar una sorpresa irreversible.
Fuente: Directorio Noticias
Suiza congela millones de dólares a Maduro, Cilia Flores y su círculo familiar y político
Hace 1 día
Un cubano entre los grandes del Tex-Mex: Papushi destaca en los Premios Tejano Mundial
Hace 22 horas