Pescar y vender lo pescado: signos de cómo va el cuentapropismo en Cuba

El Gobierno cubano ha anunciado hoy en las páginas del diario oficialista Granma, que desde este momento los ciudadanos podrán ir de pesca y hacer con el fruto de la faena lo que les venga en gana, tal y como hacían los habitantes de la comunidad primitiva. Lo realmente “nuevo” es que podrán comercializar sus productos y servicios también a extranjeros. Sin embargo, en el propio diario del Partido Comunista afirma que para poder ser un “pescador comercial”, el ciudadano tendrá que esperar por “la entrada en vigor de la Ley de Pesca”.

Tampoco se aclara si esta medida incluye la caza de la langosta y el camarón, dos mariscos penalizados en la Isla.

En total se permitirán seis nuevos tipos de empleos al margen del Estado. Importantes economistas de dentro y fuera de la Isla han aconsejado al Gobierno que construya una lista de trabajos prohibidos para el sector no estatal, y abrir los horizontes para poder acometer cualquier otro desempeño de manera libre.  

Afirma Granma: “Con el propósito de continuar con la actualización del modelo económico y social del país, la Gaceta Oficial dio a conocer las nuevas medidas aprobadas para continuar perfeccionando el trabajo por cuenta propia”.

Las nuevas licencias autorizadas incluyen las de operador y/o arrendador de equipamiento para la producción artística; la de agente de selección de elenco (casting); la de auxiliar de producción artística; la de traductor e intérprete certificado; y la de productor-vendedor de productos alimenticios, lo cual incluye la elaboración y venta de embutidos, ahumados, conservas y similares.

Según datos oficiales en la Isla existen 617,974 trabajadores por cuenta propia, de los cuales 33 por ciento son jóvenes y 36 por ciento son mujeres; 34,610 son arrendadores de viviendas. Dos tercios de los cuentapropistas cubanos, 65 por ciento, se concentran en cinco de las 14 provincias: La Habana, Matanzas, Villa Clara, Holguín y Santiago de Cuba.