Los cementerios de Cuba están colapsados ¿qué planea hacer el gobierno?

Cuba es uno de los países más avejentados de América Latina, con más de 2,2 millones de personas de más de 60 años, casi el 20 % de la población.

Entre sus más de 11 millones de habitantes, la isla caribeña contaba hasta mayo último con 2.153 personas que superan los cien años y de las que al menos tres tienen entre 113 y 115 años.

En este contexto, una pregunta lógica que debería hacerse el país es dónde darle descanso a las personas que potencialmente van a fallecer en los próximos años.

Cuba prevé construir más crematorios, planificar exhumaciones y ampliar límites en los terrenos que lo permitan, para hacer espacio en los más de 800 cementerios de la isla.

Estos lugares, en su mayoría están “colapsados” por la falta de mantenimiento y la sobreexplotación de las tumbas.

Según un reporte de los medios nacionales, la peor situació la llevan las provincias con gran densidad de población como o funerario, exclusivamente estatal, a precios asequibles, aunque una práctica habitual es pagar extra a los funcionarios para agilizar los trámites.

Las principales quejas se relacionan con la baja capacidad de funcionamiento de los crematorios (nueve en todo el país), la falta de osarios, la pobre oferta de flores y las malas condiciones en la mayoría de las funerarias, donde los cubanos por tradición velan a sus muertos durante toda la noche.

Para paliar la situación, los diputados acordaron colocar entre las prioridades del Plan de la Economía de la isla a los programas de construcción de bóvedas, nichos y osarios, y la rehabilitación de necrópolis patrimoniales como la de Colón, en La Habana; Reina, en Cienfuegos (centro); y Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.

También prevén planificar inversiones para la ampliación de los cementerios que cumplan las condiciones y apresurar la construcción de nuevos crematorios.