Carta de un cubano al opositor Eliecer Ávila

Carta de un cubano al opositor Eliecer Ávila

El opositor y activista cubano Eliecer Ávila Cicilia quiso compartir en todas sus redes sociales una carta que le enviara un antillano desde la isla y, antes de publicarla, escribió unas palabras.

“Abajo les copio íntegramente una de las tantas cartas que recibo desde Cuba. Muchas me producen sensaciones encontradas… pero lo que me llama la atención en este caso, es que las personas más serias y decentes que quedan en Cuba, observan un problema mayor y más difícil en los efectos del sistema, que en el sistema en sí… y puede que tengan razón…”

Esta que les dejamos a continuación es la misiva que recibió:

Tus esfuerzos son loables, y tus buenas intenciones como las de un mártir, pero, aun, así y todo, puede que no avances en tu noble propósito para tu sufrido país, sin que de ti dependa.

A mi entender, y supongo que hayas rozado este razonamiento alguna vez, antes de la falta de democracia y el castrismo, hay una costra más sólida, una lepra más putrea que aflige al ciudadano de nuestra nación … no sé quién pueda salvar al cubano de su vulgaridad, de su marginalidad, de su hipocresía, de su mezquindad, de una falta de calidad espiritual que ha hecho que nuestro país devenga el mecenas del reggaeton y el reparterismo musical, de la brujería y el abuso animal en masa, del aguaje y la grosería, del trato áspero y descortés, de la 0 etiqueta, de la 0 finura, de la chivatoneria, del oportunismo y la mediocridad, del automatismo ciudadano, y últimamente, de manera creciente, de la violencia fraticida. De manera experimental, en Hialeah se puede ver mucho de esto sin CDR ni PCC donde el trato humano just sucks.

En el excelente material: El hijo del comandante, este muchacho, tan lúcido como tú, habla a las claras de este aspecto, con lo de: cada pueblo tiene al tirano que se merece, y se buscó cierto rechazo en la comunidad del exilio por esta valiente opinión, pero al momento un intelectual con visión como Vargas Llosa apoyó está línea de ver las cosas.

El espíritu de la nación sufrió un nuevo traumatismo después del 59, pero ya desde antes estaba deformado, y grave, aunque es cierto que ahora está peor que nunca. Si no se convierte al cubano en un nuevo individuo, tarea titánica sino imposible, ni la democracia ni la prosperidad nos van a hacer más dichosos, y sobre el esfuerzo liberador de mucha gente cuerda como tú puede recaer lo de aquella máxima del evangelio: no echéis vuestras perlas a los cerdos … el mismo Martí sufrió esta fatalidad.

 

harías una directa sobre esta cuestión?

 

Pedro, un amigo de Cuba