La temporada de huracanes del Atlántico de 2026 podría presentar una actividad algo inferior al promedio histórico, según el primer informe emitido por la Universidad Estatal de Colorado (Colorado State University), una de las instituciones de referencia en el pronóstico ciclónico. Sin embargo, los especialistas advierten que aún existen importantes niveles de incertidumbre.
De acuerdo con las estimaciones iniciales, se prevé la formación de 13 tormentas con nombre durante la temporada, de las cuales seis podrían convertirse en huracanes y dos alcanzarían categoría de huracanes mayores, es decir, categoría 3 o superior. Estas cifras se ubican ligeramente por debajo del promedio climatológico, lo que sugiere una temporada moderadamente activa.
Uno de los factores clave que influye en este pronóstico es la posible aparición del fenómeno de El Niño en el océano Pacífico ecuatorial. Este evento climático se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales y suele provocar un aumento de los vientos en altura en el Atlántico, lo que dificulta la formación e intensificación de ciclones tropicales.
No obstante, los meteorólogos señalan que todavía no está claro qué intensidad alcanzará este fenómeno en 2026. Algunos modelos apuntan a un El Niño fuerte, lo que podría reducir aún más la actividad ciclónica, aunque las proyecciones en esta etapa del año aún presentan un alto margen de variación.
En contraste, otro elemento introduce un factor de riesgo: el aumento de la temperatura de la superficie del océano Atlántico. Las aguas más cálidas aportan mayor energía a los sistemas tropicales, lo que puede favorecer su desarrollo rápido y aumentar la intensidad de las tormentas que lleguen a formarse.
La interacción entre estos dos factores —un posible El Niño inhibidor y un océano más cálido que impulsa la intensificación— genera un escenario complejo. En consecuencia, los expertos advierten que la temporada podría tener menos sistemas en número, pero con mayor potencial destructivo en caso de que alguno impacte tierra firme.
Los investigadores insisten en que una temporada menos activa no debe interpretarse como menos peligrosa. El riesgo real depende de la trayectoria de los ciclones y de su impacto en zonas pobladas. “Un solo huracán puede ser suficiente para causar daños severos”, recuerdan desde el equipo de CSU.
Este primer pronóstico sirve como una guía preliminar de cara a la temporada oficial, que se desarrolla entre el 1 de junio y el 30 de noviembre. En los próximos meses se publicarán actualizaciones que ajustarán estas proyecciones a medida que se clarifiquen las condiciones oceánicas y atmosféricas.
Fuente: Telemundo 51
Indemnizarán a familiares de los fallecidos durante accidente aéreo del 2018 en La Habana
Hace 1 día
Cuba reduce sus compras de alimentos a EE. UU. y alerta sobre posibles desabastecimientos
Hace 1 día
Presidenta de México defiende envío de ayuda a Cuba y niega que exista información oculta
Hace 1 día
La Habana en alerta: aumento de robos y violencia en medio de una crisis multidimensional
Hace 1 día
Trump amenaza con una ofensiva “más intensa y contundente” si fracasa el acuerdo con Irán
Hace 1 día