Las autoridades cubanas realizaron este sábado en Santa Clara la entrega oficial de seis viviendas a familias afectadas por el huracán Irma, casi nueve años después de que el ciclón destruyera sus hogares en septiembre de 2017.
Las familias beneficiadas permanecieron durante todo ese tiempo en condición de alojamiento temporal, esperando la conclusión de las obras prometidas por el Estado tras el paso del fenómeno meteorológico.
El acto estuvo encabezado por dirigentes provinciales del Partido Comunista y del Gobierno de Villa Clara, entre ellos la primera secretaria del PCC en el territorio, Susely Morfa González, y la gobernadora Milaxy Yanet Sánchez Armas.
Las viviendas forman parte del llamado Proyecto Síndico y Central, desarrollado en Santa Clara desde 2017. Según explicó a medios oficiales Carlos Pérez, especialista de la empresa de ingeniería Nexo, la construcción estuvo marcada por problemas de financiamiento, falta de materiales y dificultades con el suministro de combustible.
El funcionario reconoció además que las interrupciones en la obra llegaron a extenderse por semanas y que fue necesario ejecutar estructuras adicionales no previstas inicialmente, como muros de contención. Las autoridades informaron que aún queda pendiente un segundo módulo de seis viviendas adicionales, cuya terminación dependerá de la disponibilidad de combustible y recursos constructivos.
Durante la ceremonia, una de las beneficiadas recordó que perdió su vivienda y todas sus pertenencias cuando Irma impactó la isla en septiembre de 2017. También agradeció a las autoridades cubanas por la entrega de los inmuebles tras años de espera.
El huracán Irma provocó daños severos en Cuba, especialmente en provincias centrales y del norte del país. Villa Clara fue uno de los territorios más afectados, con decenas de miles de viviendas dañadas.
A nivel nacional, el ciclón dejó más de 150.000 inmuebles afectados y miles de derrumbes totales, agravando una crisis habitacional que ya existía antes del desastre natural. Según datos oficiales divulgados en 2025, Cuba enfrenta actualmente un déficit superior a las 800.000 viviendas, entre inmuebles pendientes de construcción y otros que requieren rehabilitación.
La lenta recuperación tras el paso de Irma no ha sido un caso aislado. Durante los últimos años se han reportado retrasos en programas de reconstrucción, falta de materiales y dificultades para distribuir ayudas destinadas a damnificados.
La crisis económica, la escasez de combustible y los problemas de financiamiento continúan afectando el ritmo de construcción de viviendas en el país.
En 2025, por ejemplo, Cuba incumplió nuevamente sus planes de edificación habitacional y terminó menos viviendas de las previstas oficialmente.
Mientras las autoridades presentan estas entregas como parte de los esfuerzos de recuperación, miles de familias cubanas continúan viviendo en condiciones precarias o esperando soluciones habitacionales tras años de afectaciones acumuladas.
Fuentes: Agencia Cubana de Noticias y CiberCuba
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