La Empresa Pesquera Industrial de Caibarién fue escenario de un nuevo intento de manipulación por parte del régimen castrista. Durante la visita oficial del vicepresidente Salvador Valdés Mesa, acompañado por Susely Morfa, primera secretaria del partido en Villa Clara, se registraron acciones destinadas a ocultar la realidad productiva de la empresa.
Fuentes locales informan que, apenas se inició el recorrido del alto funcionario, el director de la compañía ordenó trasladar de manera urgente una carreta con esponjas de mala calidad, que no cumplen los estándares necesarios para la exportación. Estas esponjas fueron sacadas de la planta y escondidas a pocos kilómetros, frente a un edificio del Reparto Van Troy 2, en lo que parece ser un esfuerzo consciente por aparentar normalidad y eficiencia ante la inspección oficial.
Lo sucedido evidencia un patrón histórico en las visitas de funcionarios de alto nivel en Cuba. No es la primera vez que empresas estatales se ven obligadas a maquillar su producción y crear una ilusión de cumplimiento y control. Según testimonios de trabajadores, la práctica de ocultar problemas, seleccionar rutas para los recorridos oficiales, ofrecer alimentos especiales y preparar escenarios cuidadosamente diseñados es común y ha sido parte de la rutina de la administración estatal durante décadas.
Este tipo de maniobras refleja no solo la falta de transparencia de las autoridades, sino también las profundas deficiencias en la gestión y supervisión de las empresas estatales. En lugar de abordar problemas reales, corregir errores y garantizar la calidad de los productos, la prioridad de la dirección y del régimen es proyectar una imagen favorable y engañosa frente a los visitantes, quienes en muchas ocasiones se dejan engañar a propósito.
Además, estas acciones tienen implicaciones directas en la confianza pública y en la economía local. La ocultación de productos defectuosos y la simulación de una producción eficiente impiden que se implementen soluciones efectivas, perpetuando la corrupción y la ineficiencia.
Este incidente en Caibarién es solo un ejemplo más de cómo el gobierno cubano prioriza la apariencia sobre los resultados reales, mientras los trabajadores y la población enfrentan las consecuencias de un sistema que favorece el maquillaje y la simulación por encima del progreso real.
Del perfil de La Tijera
Programación de vuelos entre Miami y Cuba en enero: frecuencias, destinos y aerolíneas
Hace 17 horas
USCIS pone en marcha una histórica investigación contra el fraude migratorio en Minnesota
Hace 1 día
El fútbol vuelve a alarmarse: arquero argentino sufrió un paro cardíaco en plena práctica
Hace 1 día