Una niña de cuatro años falleció el jueves después de ser encontrada inconsciente en una piscina en una vivienda del noreste del condado de Miami-Dade, en el sur de Florida. El caso es investigado por la Oficina del Sheriff de Miami-Dade.
El incidente ocurrió cerca de la cuadra 20200 de la avenida 15 del noreste, en el área de Ives Estates. Según las autoridades, la menor fue hallada en el fondo de la piscina de una casa ubicada en esa zona residencial.
Equipos de emergencia respondieron al llamado y trasladaron de urgencia a la niña al Jackson North Medical Center, donde los médicos intentaron salvarle la vida. Sin embargo, poco después fue declarada muerta.
Hasta el momento, las autoridades no han divulgado la identidad de la menor ni han precisado cuánto tiempo estuvo dentro del agua antes de ser rescatada. La investigación continúa para esclarecer las circunstancias exactas que rodearon el trágico suceso.
Un equipo de la cadena Local 10 News acudió al lugar de los hechos y reportó que el inmueble donde ocurrió el incidente presuntamente funciona como alojamiento temporal tipo Airbnb. Un vecino indicó al medio que familiares de la niña habrían llegado a la vivienda durante la noche, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente por los investigadores.
Las autoridades reiteraron que el caso sigue bajo investigación y pidieron a cualquier persona que tenga información relevante que se comunique con la oficina del sheriff.
El fallecimiento de la menor vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en piscinas residenciales. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el ahogamiento es la principal causa de muerte accidental entre niños de 1 a 4 años en Estados Unidos.
La mayoría de estos casos ocurre precisamente en piscinas ubicadas en viviendas particulares. Las autoridades de salud pública insisten en que muchos de estos accidentes pueden prevenirse con medidas básicas de seguridad y supervisión constante.
Entre las recomendaciones más comunes figuran la instalación de cercas de cuatro lados alrededor de las piscinas, puertas con cierre automático y sistemas de alarma que alerten cuando un niño accede al área del agua sin supervisión.
El Departamento de Salud de Florida en Miami-Dade también recomienda que padres y cuidadores aprendan técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP), ya que una respuesta rápida puede marcar la diferencia en situaciones de emergencia.
En Florida, la legislación estatal establece requisitos de seguridad para piscinas residenciales. La llamada Ley de Seguridad Residencial y de Piscinas de Florida exige que las propiedades cuenten con barreras protectoras, cercas o puertas de seguridad destinadas a impedir que los niños pequeños accedan al agua sin supervisión.
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