Un grupo de mecánicos en Matanzas puso a prueba un prototipo de vehículo eléctrico ensamblado en Cuba, en un contexto marcado por la crisis energética y la falta de gasolina que afecta a todo el país.
El modelo, difundido en redes sociales, es un Fiat 126p, conocido popularmente como “polaco” o “polaquito”, que fue modificado para funcionar sin combustible tradicional. La iniciativa se suma a otros intentos recientes dentro de la Isla, donde ya se ha visto un vehículo similar adaptado para operar con carbón vegetal como fuente de energía.
El proyecto surge como respuesta directa a las limitaciones en el abastecimiento de carburante, una situación que ha impactado fuertemente el transporte y la movilidad. En este escenario, soluciones improvisadas y alternativas comienzan a ganar espacio entre ciudadanos que buscan mantener sus actividades diarias.
El prototipo fue compartido en el grupo de Facebook Murasaki Power, donde se observa al vehículo circulando por calles de una localidad matancera. En las imágenes, el automóvil muestra un desplazamiento estable y una velocidad considerable, lo que sugiere que se encuentra en fase de pruebas bajo condiciones reales.
De acuerdo con la información divulgada, el “polaquito” cuenta con una batería de 5.000 watts y un sistema de monitoreo mediante Bluetooth, que permite supervisar el estado de carga en tiempo real. Esta característica añade un componente práctico al diseño, facilitando el control del rendimiento durante su uso.
Los impulsores del proyecto destacan, según publicó Periódico Cubano, además su capacidad de aceleración y su desempeño en terrenos complejos, lo que apunta a una posible funcionalidad más allá de lo experimental.
Este tipo de iniciativas refleja la adaptación de parte de la población ante la crisis energética, en un país donde la escasez de combustible ha obligado a reducir desplazamientos y ha incrementado la dependencia de soluciones alternativas para el transporte diario.
Fuentes: Periódico Cubano y Facebook de Murasaki Power