CubitaNOW
x

support@cubitanow.com

Ladrón le pica la mochila a un profesor de la Universidad de La Habana en el P11

Redacción de CubitaNOW

Sociedad, Cuba

Un joven profesor universitario denunció en sus redes sociales que un presunto ladrón le había cortado su mochila mientras iba de camino al trabajo en la ruta de guagua P11, que conecta el municipio Habana del Este con El Vedado.

"Esto es mi mochila. Corrección: esto era mi mochila porque me la destriparon hace un rato en el P11. El tajo fue tan enardecido que atravesó el acolchado y picó varias preguntas escritas de estudiantes", contó.

Yarini Manuel Arrebola es profesor en la Universidad de La Habana y, según explica, desde hace tiempo la guagua para los trabajadores del centro de estudios está rota y no hay dinero para arreglarla.

Con los problemas del transporte en la capital, Yarini tiene que levantarse cinco horas antes para poder llegar en tiempo a su turno de clases.

"Para llegar a la universidad a impartir un turno a las 9:45 de la mañana, un profesor que viva en el Este de la Habana debe levantarse a las 5 de la madruga, casi cinco horas antes. En tiempos menos aciagos había una guagua para trabajadores de la universidad; de hecho, la hay, pero lleva rota desde el Cretácico Tardío. Aunque el asunto se plantea hasta el cansancio, la respuesta se empecina en su constancia: no hay dinero, no hay de otra", asegura.

"Para qué mentirles: causa indignación que, para impartir una clase, no solo haya que encomendarse al Destino y encadenar tres guaguas, sino que te piquen una mochila que vale dos o tres salarios de uno. No voy a extenderme contando cómo ahora mismo se puede terminar un turno a las 2 de la tarde y llegar a casa a las 10:39 de la noche, tras unas siete horas de cola y otra más de viaje. Tampoco voy a extenderme en cómo la semana pasada, para dar este mismo turno, tuve que irme, durante casi un kilómetro, en el racimo que brotaba en el costado de la guagua como una inflorecencia humana. Iba agarrado con el brazo derecho y apoyado únicamente en el pie izquierdo. Les juro que pensé: Si esto coge un bache y me mato, ahí la universidad sí pone enseguida la gugua de los profesores", agrega.


Arrebola cuestionó si es necesario que se caiga de una guagua o reciba una puñalada para que la Universidad de La Habana solucione el problema.

"Digo lo de la puñalada porque puede darse el caso de un ladrón lerdillo que apunte mal y me atraviese el hígado en lugar de la mochila. En Macondo todo es posible", comentó.

"Esto es un hecho, pero también es una metáfora. Dice mucho que la universidad no pueda (por pobreza o por desidia) costear una guagua para sus trabajadores", puntualizó.

Recomendado para ti: