La retirada de Meliá, Iberostar y Barceló del mercado cubano, tras el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, alimenta las expectativas sobre una eventual llegada de grandes cadenas hoteleras norteamericanas, si en la isla se produce un cambio político y económico.
La salida casi simultánea de las cadenas españolas Meliá, Iberostar y Barceló de Cuba ha abierto un nuevo escenario para el sector turístico de la isla. Tras décadas liderando la gestión hotelera en el país, su retirada deja disponibles miles de habitaciones y despierta el interés sobre quién podría ocupar ese espacio en el futuro.
Un análisis publicado por el diario español ABC sostiene que las principales beneficiadas de un eventual cambio en Cuba podrían ser las grandes compañías hoteleras de Estados Unidos, entre ellas Marriott, Hilton, Hyatt y Wyndham. El reportaje vincula esta posibilidad con el endurecimiento de la política de la administración de Donald Trump hacia el régimen cubano y con un eventual proceso de apertura económica.
El detonante de la salida de las cadenas españolas fue la decisión del Departamento del Tesoro de incluir al Ministerio de Turismo de Cuba y a varias entidades estatales en la lista de sancionados, lo que dificulta la continuidad de los contratos de administración hotelera.
Las tres compañías españolas gestionaban más de 30.000 habitaciones, alrededor del 35 % de la capacidad hotelera de la isla, una infraestructura que, en caso de transformaciones políticas y regulatorias, podría resultar atractiva para operadores estadounidenses con amplia presencia internacional.
El análisis recuerda que Marriott ya tuvo presencia en Cuba entre 2016 y 2020, cuando administró el hotel Four Points by Sheraton Havana durante el período de acercamiento entre Washington y La Habana. Esa operación concluyó tras el endurecimiento de las restricciones impuesto durante el primer mandato de Trump.
Cuba cuenta con condiciones naturales que la convierten en uno de los destinos turísticos con mayor potencial del Caribe. Sus 5.746 kilómetros de litoral superan ampliamente los de República Dominicana (1.288 kilómetros) y Jamaica (1.022 kilómetros). Además, gran parte de sus playas registra una menor incidencia del sargazo en comparación con destinos como Punta Cana y la Riviera Maya, un factor que representa una ventaja para la actividad turística.
Según el diario español, cadenas como Hyatt, Marriott, Hilton y Wyndham cuentan con una sólida capacidad financiera, amplios programas de fidelización y una fuerte presencia en el Caribe, factores que facilitarían una rápida expansión en Cuba si las condiciones lo permitieran.
No obstante, la posibilidad sigue dependiendo de un cambio en el panorama político de la isla. Mientras tanto, el turismo cubano atraviesa una de sus peores crisis, con una fuerte caída en la llegada de visitantes y una ocupación hotelera muy por debajo de los niveles registrados antes de la pandemia. Para numerosos analistas del sector, el vacío dejado por las empresas españolas podría marcar el inicio de una profunda reconfiguración del mapa turístico cubano en los próximos años.
Fuente: ABC
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