Una madre cubana desató el debate en redes sociales tras denunciar los elevados precios de las atracciones y alimentos durante el Festival Pa'Cuba, celebrado en el Acuario Nacional. En un video, cuestionó si los costos son realmente accesibles para las familias en medio de la crisis económica que atraviesa el país.
Una madre cubana generó un amplio debate en redes sociales al denunciar los altos precios que encontró durante una visita al Festival Pa'Cuba, realizado en el Acuario Nacional de La Habana. A través de un video publicado en Facebook, Yoly Miranda mostró el costo de varias atracciones y alimentos, y cuestionó si estos valores están realmente al alcance de la mayoría de las familias cubanas.
El precio que más llamó su atención fue el alquiler de un carrito de paseo para niños, cuyo costo ascendía a 15.000 pesos. Con tono irónico, la joven comentó que esa cifra parecía destinada a quienes aún conservaban "la resaca de la remesa". Finalmente, optó por una modalidad más económica de 1.000 pesos para un recorrido más corto.
Miranda también criticó las tarifas del parque acuático instalado dentro del festival. Según explicó, el acceso costaba 3.000 pesos por 30 minutos, 10.000 pesos por dos horas o 30 dólares por un pase para todo el día. En tono de humor, afirmó que para disfrutar de la instalación "primero hay que vender un riñón", aunque señaló que el tobogán era la única atracción gratuita.
La oferta gastronómica tampoco escapó a sus comentarios. Durante el recorrido encontró pizzas a 1.350 pesos, dos porciones de arroz frito por 2.000 pesos y dos platos de pescado con arroz y ensalada por 3.500 pesos. La publicación cuestionó además que el evento promocionara estos precios como "módicos" para las familias.
El caso reavivó el debate sobre el costo de la recreación en Cuba, donde el salario promedio mensual ronda los 6.930 pesos y el salario mínimo asciende a 3.210 pesos. En ese contexto, una salida familiar con comidas y algunas atracciones puede superar ampliamente el ingreso mensual de muchos trabajadores.
Pese a sus críticas, Miranda aclaró que su intención no era desacreditar el festival, sino abrir una conversación sobre el impacto que tienen estos precios en la economía de las familias cubanas. También reveló que durante su visita se produjo un apagón eléctrico, hecho que comentó con sarcasmo, aunque destacó que su hijo disfrutó la experiencia, lo que consideró el aspecto más importante de la jornada.
Fuente: Yoli Miranda