La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, la principal generadora de electricidad del país, saldrá nuevamente del Sistema Electroenergético Nacional por una avería apenas un día después de haber sido sincronizada. La nueva falla confirma el creciente deterioro de una planta clave para el sistema eléctrico cubano y agrava una crisis que no muestra señales de solución.
La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras volvió a convertirse este martes en el epicentro de la crisis energética cubana tras anunciar una nueva salida del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) debido a una pérdida de agua en la caldera. La avería ocurre apenas 24 horas después de que la unidad fuera reincorporada al sistema, confirmando la inestabilidad que desde hace meses marca el funcionamiento de la mayor planta de generación eléctrica del país.
Horas antes de la desconexión, la termoeléctrica operaba de forma limitada, con una producción de apenas 150 megawatts, muy por debajo de su capacidad habitual. Las restricciones provocadas por el alto consumo de agua anticipaban una nueva interrupción que finalmente terminó por concretarse.
El comportamiento de La Guiteras refleja el deterioro de la infraestructura eléctrica nacional. En lo que va de julio, la planta ha protagonizado una sucesión de entradas y salidas del sistema que evidencian la fragilidad de sus equipos. Cada intento por estabilizar su funcionamiento termina frustrado por nuevas averías, principalmente relacionadas con fugas en la caldera y fallos en componentes esenciales.
La situación no es coyuntural. Con casi cuatro décadas de explotación y sin una reparación capital desde 2010, la central enfrenta un desgaste acumulado que dificulta cualquier recuperación sostenible. Especialistas han advertido que la solución requiere una intervención profunda, con el reemplazo de cientos de tubos y trabajos de soldadura que obligarían a mantener la planta fuera de servicio durante varios meses, una opción que las autoridades han evitado por la dependencia del sistema respecto a su generación.
Mientras tanto, otras termoeléctricas del país permanecen averiadas o sometidas a reparaciones, reduciendo aún más la capacidad de generación. A ello se suma la salida de decenas de motores de generación distribuida por falta de combustible, lo que limita las posibilidades de compensar el déficit.
El resultado es un sistema eléctrico cada vez más vulnerable, incapaz de responder a la demanda nacional. Los apagones prolongados continúan afectando a millones de cubanos y la constante inestabilidad de La Guiteras se ha convertido en el símbolo más evidente de una crisis energética que, lejos de mejorar, sigue profundizándose día tras día. La jornada del lunes estuvo marcada por apagones durante las 24 horas, con una afectación máxima de 2.128 MW registrada a las 9:40 p.m., que alcanzó a todas las provincias del país.
Aunque los 54 parques solares fotovoltaicos aportaron 4.989 MWh y alcanzaron una potencia máxima de 780 MW, esa generación sigue siendo insuficiente para cubrir el déficit, especialmente durante la noche, cuando deja de producir energía y el consumo eléctrico alcanza su mayor nivel.
Fuente: Unión Electrica