El ejército israelí ordena destruir puentes sobre el río Litani para frenar el flujo de armas y combatientes hacia el sur, en un giro militar que intensifica el conflicto y agrava la crisis humanitaria.
Israel ha comenzado este domingo una nueva fase de su ofensiva en el sur del Líbano con una orden clara: destruir todos los puentes sobre el río Litani que, según el Ministerio de Defensa, han sido usados por la milicia chií Hezbolá para trasladar armas, refuerzos y equipo militar hacia posiciones cercanas a la frontera israelí. El anuncio fue hecho por el ministro de Defensa, Israel Katz, quien calificó la acción como una medida necesaria para crear una barrera geográfica que sepulte la capacidad logística del grupo armado y reduzca los ataques contra el norte de Israel.
La ofensiva se enmarca en un conflicto regional más amplio que ha ido escalando desde principios de marzo, cuando Hezbolá intensificó sus ataques con cohetes y drones hacia territorio israelí, lo que llevó a una respuesta militar más amplia del Ejército israelí en territorio libanés. El plan de Katz consiste en aislar el sur del Líbano del resto del país, aprovechando el Litani como línea natural de división entre zonas de combate activo y el centro político y económico de Líbano.
El objetivo estratégico —según fuentes oficiales israelíes— es interrumpir las rutas de suministro de la milicia, limitando la circulación de personal y armamento desde áreas del valle de la Bekaa hacia la línea de contacto fronteriza. Sectores militares señalan que sin estos puentes, Hezbolá enfrentaría importantes dificultades logísticas para sostener sus operaciones.
No obstante, esta operación ha generado preocupaciones internacionales debido al impacto sobre la población civil. La región del sur libanés ya enfrenta una crisis humanitaria aguda, con más de un millón de personas desplazadas internamente como resultado de los combates prolongados y los extensos bombardeos que han destruido infraestructuras civiles, incluidos puentes, carreteras y servicios básicos. Organizaciones humanitarias han denunciado que la falta de acceso para la asistencia agrava las condiciones de miles de familias atrapadas en zonas de conflicto.
Mientras tanto, el Ejército israelí también ha intensificado los ataques a viviendas y estructuras cercanas a la línea de contacto, en lo que Katz ha descrito como acciones para “neutralizar amenazas” contra civiles israelíes, aunque grupos de derechos humanos han criticado estas medidas por su impacto sobre la población no combatiente.
La escalada ocurre en un momento de tensión geopolítica más amplia en Oriente Medio, con varios actores regionales vigilando de cerca el desarrollo del conflicto y las posibles repercusiones sobre la estabilidad en Líbano y más allá.
Fuentes
Designan al exdirector de la termoeléctrica Guiteras como nuevo jefe de la UNE (Video)
Hace 23 horas
Trump admite excesos en deportaciones y ordena cambiar el enfoque migratorio en EE.UU.
Hace 21 horas
EE. UU. advierte que navegar a Cuba sin permiso puede acarrear decomiso de la embarcación
Hace 1 día