Ulises Toirac está en Playa, Habana, y sus palabras en redes han abierto un espacio necesario de reflexión sobre la intolerancia que atraviesa a nuestra sociedad, aquí y allá. Recientemente, Gustavito Sabadazo confesó en una entrevista que había sido feliz en Cuba… y que se lo “comió la intolerancia de allá (que no es otra que la hermana gemela de la intolerancia de aquí)”.
Toirac responde con claridad: “Hay que aprender a dejar que la gente piense lo que le dé su real gana sin agredirlo porque sencillamente para otra persona las vivencias en Cuba no fueron felices”.
El caso de Geonel Martín ilustra esto: él fue feliz y punto. “Mira, mis mayores felicidades son Cuba a pesar de todo! No puedo desprenderme de un país en el que he sido famoso y muy querido por la mayoría”, dice Ulises, subrayando que ningún ser humano piensa como otro. La intolerancia, según él, ha ganado terreno y ha creado personas incapaces de aceptar la opinión diferente. “Si no podemos acabar con eso, nunca lograremos NADA como nación. Nunca podremos alcanzar una sociedad que sirva a los intereses de una mayoría. Porque sencillamente no hay mayoría, HAY MILLONES DE INDIVIDUOS QUE NO TOLERAN EL PENSAMIENTO DE OTRO SI NO ES IGUAL AL SUYO”.
Los seguidores del humorista dejaron en claro la razón que lo asiste y la opinión fue generalizada, hay que respetar, hay que escuchar las opiniones de otros aunque no concuerdes.
Ulises Toirac deja un mensaje claro: necesitamos tolerancia, respeto y comprensión para que haya un diálogo real. Mientras tanto, como dice el meme que circula: “Hay tres Cubas, la de los unos, la de los otros y la de los que estamos hasta los cojones de los unos y de los otros”. Esta Cuba es la que exige escuchar y dejar vivir sin odio ni imposiciones.