La economía cubana sigue mostrando signos de presión extrema ante el constante ascenso de las divisas en el mercado informal. Este lunes, el euro alcanzó un valor de 570 CUP, mientras que el dólar estadounidense superó los 505 CUP, según reportes del portal independiente El Toque. Estas cifras contrastan significativamente con las cotizaciones oficiales del Banco Central de Cuba, donde el euro se sitúa en 544.67 CUP y el dólar en 463 CUP, evidenciando la enorme brecha entre el sistema regulado y el mercado paralelo.
En cuanto a la Moneda Libremente Convertible (MLC), ésta se cotiza en aproximadamente 400 pesos cubanos (CUP) en el mercado informal.
Otras divisas muestran movimientos importantes: el dólar canadiense baja hasta 330 CUP, el peso mexicano sube a 29.73 CUP y plataformas digitales de transferencia, como Zelle, mantienen valores cercanos a los 493 CUP. En conjunto, estas fluctuaciones reflejan un mercado cada vez más dependiente de la oferta y demanda real, mientras los controles estatales limitan el acceso a divisas y generan incentivos para la dolarización parcial de la economía.
El impacto de estas diferencias no es meramente estadístico. Cada subida del euro o del dólar se traduce en aumentos inmediatos en el costo de productos básicos, servicios y materias primas. Comerciantes privados y pequeñas empresas se ven forzados a ajustar sus precios casi diariamente para sobrevivir, mientras que los ciudadanos enfrentan una erosión directa de su poder adquisitivo.
En barrios y centros urbanos, el precio de alimentos, transporte y servicios depende cada vez más de la cotización informal, convirtiéndola en una referencia más real que los valores oficiales publicados.
Analistas y especialistas coinciden en que la escalada de las divisas es un síntoma de las distorsiones estructurales del sistema económico cubano. La combinación de escasez de moneda extranjera, inflación acumulada y un mercado regulado rígido empuja a los actores económicos hacia soluciones alternativas, creando un mercado paralelo robusto que ya marca la pauta de las transacciones cotidianas.
Para los cubanos, seguir de cerca la cotización del euro y el dólar se ha convertido en una necesidad diaria. No solo es un indicador financiero: es una medida de cómo varía su capacidad de compra, su planificación económica y la estabilidad de sus negocios. Cada actualización del mercado informal impacta directamente en la vida cotidiana, haciendo evidente que, mientras las cifras oficiales sigan desconectadas de la realidad, la economía real se mide en el terreno paralelo.
En este escenario, la vigilancia de las divisas no es un lujo: es la brújula que permite a familias y emprendedores tomar decisiones en un país donde el valor de la moneda extranjera puede cambiar de un día a otro, y donde la brecha entre el mercado oficial y el informal define la verdadera economía cubana.
Fuente: El Toque
Denuncian presunto desvío de combustible con camiones de basura en plena crisis sanitaria
Hace 1 día
Suspensión de servicios en aeropuertos estadounidenses por cierre parcial del gobierno
Hace 21 horas
Díaz-Canel encabeza maniobras del MININT en medio de retórica confrontacional con EE. UU.
Hace 1 día
Denuncian traslado de reclusos tras protestas en la prisión de Canaleta en Ciego de Ávila
Hace 1 día
Noruega desaconseja viajes a Cuba ante apagones, escasez y deterioro de servicios básicos
Hace 1 día