Foto: Stock- Getty Images
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra cinco personas a las que acusa de formar parte de una estructura vinculada a los servicios de inteligencia de Rusia y de participar en planes de vigilancia, ataques y asesinatos por encargo en distintos países, incluido territorio estadounidense. Entre los señalados aparecen dos ciudadanos cubanos.
Los acusados son los rusos Yuri Khrameev, de 63 años, y su hijo Kirill Khrameev, de 27; los cubanos Oemis Romagoza Durruthy y Yaidel Delgado Suarez, ambos de 35 años; y el venezolano Angel Eduardo Castro, de 22. Según los fiscales, los cinco habrían trabajado para una red que operaba desde al menos 2024 y que tenía entre sus objetivos a disidentes rusos y a personas o países considerados contrarios a los intereses de Moscú.
La investigación sostiene que algunos integrantes de la organización intentaron reclutar personas dentro de Estados Unidos para realizar labores de vigilancia y preparar asesinatos. Uno de los casos más recientes habría ocurrido este verano, cuando Delgado Suarez y Castro presuntamente contactaron a una persona residente en Estados Unidos para seguir y fotografiar lugares relacionados con un disidente ruso.
De acuerdo con la acusación, por esas tareas se ofrecieron entre 1.000 y 1.500 dólares. Posteriormente, la propuesta habría aumentado hasta 40.000 dólares a cambio de matar o hacer desaparecer al objetivo.
El expediente también recoge otro supuesto plan desarrollado en 2025 contra una persona que se encontraba en Lituania. Según los fiscales, Yuri y Kirill Khrameev habrían intentado contratar a un ciudadano estadounidense para localizarla y asesinarla. Después de que este rechazara el encargo, se le habrían planteado otras acciones, entre ellas incendiar instalaciones o atacar una subestación eléctrica.
La investigación estadounidense también relaciona a Oemis Romagoza Durruthy con la coordinación de desplazamientos y logística para operaciones realizadas en República Checa y Lituania durante 2024. Los fiscales sostienen además que mantuvo contactos con otros integrantes de la estructura y participó en actividades relacionadas con objetivos ubicados en Estados Unidos.
Los cinco enfrentan un cargo por conspiración para financiar terrorismo, con una pena máxima de 20 años de prisión. En el caso de Yuri Khrameev, Delgado Suarez y Castro se añadió además un cargo por conspiración para cometer asesinato por encargo, que contempla hasta 10 años de prisión.
Las autoridades estadounidenses indicaron que la investigación fue desarrollada por distintas unidades del FBI y otras agencias federales. Los cinco acusados permanecen en libertad y, según el Departamento de Justicia, están fuera del alcance de las autoridades estadounidenses.
El propio Departamento de Justicia recordó que una acusación no constituye una prueba de culpabilidad y que todos los acusados deben ser considerados inocentes mientras no se demuestre lo contrario ante un tribunal.
Fuente: Departamento de Estado
Cubano acusado de reclutar personas para vigilar y asesinar a disidentes rusos en EE.UU.
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