A menos de dos meses de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, varios republicanos que buscan conservar sus escaños o ganar nuevos cargos han comenzado a expresar públicamente diferencias con el presidente Donald Trump en temas como la guerra con Irán, inmigración y economía.
Las elecciones de medio término se acercan y algunas diferencias dentro del Partido Republicano empiezan a hacerse más visibles. Legisladores y candidatos que hasta ahora habían acompañado buena parte de la agenda de Donald Trump están cuestionando decisiones específicas de la Casa Blanca, especialmente en distritos donde las elecciones se presentan competitivas.
Uno de los ejemplos más claros se produjo esta semana en Iowa. Los representantes republicanos Zach Nunn y Mariannette Miller-Meeks cambiaron su posición y votaron a favor de una resolución que exige autorización del Congreso para continuar las operaciones militares estadounidenses contra Irán. Ambos habían rechazado iniciativas similares anteriormente.
Nunn, veterano de la Fuerza Aérea, señaló que no apoyará una guerra abierta sin un final definido y defendió la facultad constitucional del Congreso para autorizar la continuación de las hostilidades. Miller-Meeks, también veterana militar, reclamó a la administración un plan que explique cómo terminaría el conflicto y relacionó la guerra con el impacto que están sintiendo los ciudadanos en los precios de los combustibles.
Las diferencias no significan, sin embargo, un alejamiento general de Trump. Los dos congresistas continúan siendo republicanos que han respaldado otras partes de la agenda presidencial. El cambio se concentra, en este caso, en la estrategia sobre Irán.
También en Iowa, la candidata republicana al Senado Ashley Hinson no asistirá este viernes a un acto encabezado por el vicepresidente JD Vance. Su equipo atribuyó la ausencia a compromisos de agenda, por lo que el hecho, por sí solo, no puede interpretarse como una ruptura política.
En Florida, la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar llevó sus diferencias con Trump directamente a un anuncio de campaña.
Frente a la Casa Blanca, Salazar afirmó que algunas medidas de control migratorio del gobierno “han ido demasiado lejos” y pidió al presidente reconsiderar la manera en que se están realizando las detenciones y deportaciones.
“Señor presidente, algunas de sus medidas de control migratorio han ido demasiado lejos”, dijo Salazar en el mensaje difundido el jueves. También aseguró que votantes hispanos que respaldaron a Trump en 2024 ahora se sienten decepcionados con la aplicación de la política migratoria. Reuters confirmó tanto el contenido del anuncio como el contexto electoral de la congresista en el sur de Florida.
La respuesta desde la administración fue inmediata. El Departamento de Seguridad Nacional defendió las operaciones de ICE y aseguró que continuará aplicando la política de deportaciones prometida por Trump. Además, dirigentes del conservador House Freedom Caucus criticaron públicamente la posición de Salazar.
La congresista, no obstante, mantiene su respaldo a otras políticas republicanas y su crítica se concentra especialmente en inmigración. Desde hace años promueve la Ley Dignidad, una propuesta bipartidista que busca crear opciones de regularización para determinados inmigrantes que llevan tiempo en Estados Unidos y cumplen varios requisitos.
Los movimientos se producen mientras las encuestas muestran un deterioro en la aprobación presidencial, aunque los porcentajes varían según la metodología utilizada.
Una encuesta de Focaldata para el Financial Times, realizada entre el 28 de agosto y el 1 de septiembre entre 1,914 votantes registrados, situó la aprobación de Trump en 33%, tres puntos menos que el mes anterior. El sondeo tenía un margen de error de aproximadamente 2.6 puntos porcentuales.
Otros estudios ofrecen cifras diferentes, por lo que no existe un único porcentaje que describa el apoyo al presidente. Reuters, por ejemplo, informó esta semana que una encuesta Reuters/Ipsos situaba su aprobación general en 35% y el respaldo a su gestión migratoria en 39%.
Las críticas públicas tampoco abarcan a todo el Partido Republicano. Numerosos candidatos y congresistas continúan haciendo campaña junto a Trump y defendiendo su administración.
Lo que sí está quedando más claro, a medida que se acerca el 3 de noviembre de 2026, es que algunos republicanos están optando por señalar públicamente sus desacuerdos en asuntos concretos —desde Irán hasta inmigración— mientras intentan conservar el respaldo de sus votantes y defender sus propios mensajes de campaña.
Fuente: Telemundo Noticias
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