La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este lunes una serie de cambios en su gabinete que incluyeron la destitución de Camilla Fabri, esposa del empresario Alex Saab, señalado como testaferro del expresidente Nicolás Maduro. Fabri dejó su cargo como viceministra para Comunicación Internacional, en medio de una reorganización ministerial tras la caída de Maduro en una operación militar estadounidense el pasado 3 de enero.
En un comunicado publicado en sus redes sociales, Rodríguez informó que Rander Peña fue nombrado como nuevo viceministro para Comunicación Internacional, en sustitución de Fabri, y agradeció a la exviceministra “por su desempeño al frente de este despacho”.
Estos cambios forman parte de una amplia reestructuración de la Cancillería venezolana, en la que también se designaron nuevos titulares para otras áreas. Entre los nombramientos destacados figura Oliver Blanco como viceministro para Europa y América del Norte, así como Mauricio Rodríguez como viceministro para América Latina y Andrea Corao Faría para Asia, Medio Oriente y Oceanía.
La remoción de Camilla Fabri se produce pocas semanas después de que Alex Saab fuera apartado de su cargo como ministro de Industrias y Producción Nacional dentro del gobierno venezolano. Saab, quien también ha enfrentado acusaciones de lavado de activos en Estados Unidos, había regresado a Venezuela en 2024 como parte de un intercambio de prisioneros, tras haber estado detenido en Miami en un proceso judicial por presuntos delitos financieros.
Aunque no existe una confirmación oficial sobre la situación jurídica actual de Saab, varios informes han señalado que podría estar bajo custodia desde inicios de febrero en Venezuela, en el marco de investigaciones en colaboración con autoridades estadounidenses.
Camilla Fabri, quien ejerció como viceministra de Comunicación Internacional desde tiempos del gobierno de Maduro, también había tenido visibilidad pública en actividades oficiales del Estado, incluidos programas de atención a migrantes venezolanos. Su salida del gabinete marca un giro importante dentro del proceso de transformación política que vive el país.
Los movimientos en el gabinete reflejan la voluntad de Rodríguez de rediseñar las estructuras del Estado venezolano tras el derrocamiento de Maduro y avanzar hacia una administración con nuevos interlocutores frente a gobiernos extranjeros y organismos multilaterales. Los cambios podrían estar orientados a fortalecer la política exterior de Venezuela con una perspectiva que responda a las actuales necesidades diplomáticas y de reconstrucción institucional.
Las designaciones también se producen en un entorno político marcado por tensiones internas y presiones externas, en un proceso que busca equilibrar las responsabilidades gubernamentales y responder a expectativas tanto nacionales como internacionales sobre la dirección futura del país.
La salida de Fabri, figura ligada al antiguo núcleo de poder chavista, podría abrir paso a una etapa de mayores ajustes en la administración venezolana, en la medida en que se redefine el papel de funcionarios vinculados históricamente al régimen anterior y se consolidan nuevas alianzas en la estructura estatal.