Autoridades de vida silvestre de Florida continúan este sábado la búsqueda de un cocodrilo americano que atacó y mató a Kygo, un pastor holandés de nueve años, en un canal residencial de South Miami. El reptil aún no ha sido localizado, mientras crece la preocupación entre los residentes por la presencia de estos animales en las vías fluviales cercanas.
El ataque ocurrió el jueves alrededor de las 9:30 de la mañana, en el bloque 6200 de Southwest 64th Court, una zona residencial con acceso directo a un canal. Según relató Enrique Pomares, dueño de Kygo, dejó salir al perro al patio trasero como hacía cada mañana cuando el cocodrilo emergió del agua y lo arrastró hacia el canal. El animal pesaba unas 70 libras.
Pomares intentó salvar a su mascota lanzándole un kayak al reptil para distraerlo, pero el cocodrilo regresó con Kygo entre las mandíbulas. Horas después, los restos del perro fueron encontrados en un terraplén por un vecino. La familia había rescatado a Kygo unos seis años atrás y lo consideraba un miembro más del hogar.
La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) ha recorrido las vías fluviales próximas a Miller Drive y Southwest 63rd Court, pero hasta ahora no ha conseguido localizar al reptil. Pomares calcula que el cocodrilo podría medir entre 13 y 15 pies, aunque esa estimación no ha sido confirmada oficialmente.
El caso también ha generado inquietud entre los residentes. Jacqueline Correa afirmó haber visto dos cocodrilos en el área y aseguró que había alertado a las autoridades en varias ocasiones. Otro vecino, Dexter Lovett, dijo que llevaba tiempo advirtiendo sobre la presencia de un ejemplar grande en los canales.
La FWC explicó que el traslado del animal no es automático porque el cocodrilo americano es una especie protegida. Los funcionarios deben monitorear su comportamiento y determinar si cumple los criterios para ser reubicado. Además, matar uno de estos reptiles constituye un delito grave de tercer grado en Florida.
Mientras continúa la búsqueda, las autoridades recomiendan mantener a niños y mascotas alejados de canales, estanques y orillas, especialmente durante la noche. También piden no acercarse, alimentar ni intentar capturar al cocodrilo. Los avistamientos pueden reportarse al 866-FWC-GATOR (866-392-4286).
Fuente: Local 10