El FBI mantiene la búsqueda de un cubano señalado como uno de los presuntos integrantes de una banda que protagonizó un violento robo de joyas valoradas en más de un millón de dólares en una tienda de Cape Coral, Florida.
El sospechoso fue identificado como Alberto Pérez-Elias, de 57 años, nacido en Cuba y con vínculos en las ciudades de Hialeah y Miami. Las autoridades federales emitieron una orden de arresto en su contra y ofrecen una recompensa de hasta 50.000 dólares por información que permita localizarlo y detenerlo.
Según documentos judiciales citados por FOX 13, el robo ocurrió el 6 de enero de 2026 en la joyería Tio Jewelers. Los presuntos delincuentes habrían ingresado inicialmente a un negocio vacío situado junto al establecimiento y posteriormente realizaron un agujero en la pared para acceder al interior de la joyería.
Una vez dentro, los asaltantes habrían esperado la llegada del gerente. Cuando este entró al establecimiento, lo amenazaron con armas de fuego y lo obligaron a abrir una caja fuerte. De allí sustrajeron joyas valoradas en más de un millón de dólares y dos armas de fuego.
Los investigadores identificaron a Ivel Sánchez Rivera, de 52 años, como el conductor del vehículo utilizado para escapar. Según la acusación, el hombre habría viajado desde Miami hasta Cape Coral la noche anterior al robo y regresó inmediatamente después del asalto.
Durante un registro de la vivienda de Sánchez Rivera, las autoridades encontraron dos armas, una de ellas perteneciente al gerente de la joyería.
Además de Pérez-Elias y Sánchez Rivera, la acusación federal incluye a Osmani Barrios Carrera, de 37 años, y Yunior López Delgado, de 42. Los cuatro enfrentan cargos relacionados con conspiración para cometer un robo que afectó al comercio interestatal, robo y uso de un arma de fuego durante un delito violento.
De ser declarados culpables, podrían recibir hasta 20 años de prisión federal por el cargo de conspiración y una pena obligatoria adicional de siete años por blandir un arma durante un delito violento.
Las autoridades todavía no han determinado si Pérez-Elias continúa escondido en Florida o si abandonó el estado. Tampoco se ha informado que haya sido recuperada la totalidad de las joyas robadas.
El FBI, junto con los departamentos de Policía de Cape Coral y Hialeah, continúa investigando el caso. Cualquier persona que tenga información sobre el paradero del cubano puede comunicarse con el FBI. La recompensa de hasta 50.000 dólares estará disponible para datos que conduzcan a su arresto.
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