Foto: CNN en español
El Observatorio Cubano de Conflictos (OCC), perteneciente a la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, ha registrado un aumento significativo en las protestas y denuncias contra el régimen cubano en 2025, con un total de 11.268 incidentes reportados, lo que representa un aumento de más del 25% en comparación con 2024. El cierre de año estuvo marcado por una escalada sostenida de descontento, especialmente en los últimos cinco meses, con un récord histórico en diciembre, cuando se registraron 1.333 protestas.
De acuerdo con el informe, el aumento en las protestas refleja el hastío de la población ante una "crisis multisistémica" que ha llevado a una mayor disposición a expresar descontento, a pesar de las represalias por parte del Estado. La categoría de “Desafíos al Estado policial” fue la más numerosa, con 342 reportes en diciembre, incluyendo protestas como cacerolazos y cierres de calles, principalmente en La Habana.
Uno de los temas más frecuentes en las protestas fue la situación económica, especialmente la alimentación, la inflación y la agricultura, con 199 protestas en diciembre relacionadas con la escasez de productos básicos. Además, la inseguridad ciudadana y la crisis sanitaria tuvieron un fuerte impacto en el descontento popular, con 194 reportes sobre delitos y 184 protestas sobre la falta de atención sanitaria y el brote de enfermedades como el dengue.
El informe también subraya la crisis en los servicios públicos, especialmente los apagones prolongados, que afectaron gravemente la vida diaria de los cubanos. Según el OCC, los cortes de electricidad alcanzaron hasta 30 horas en las provincias y la falta de generación eléctrica ha llegado a niveles históricos.
Además de las protestas, el OCC documentó 154 actos represivos contra opositores y periodistas independientes en diciembre, destacando la creciente ofensiva policial contra el mercado informal y los pequeños empresarios.
El humorista Ulises Toirac lanzó una alerta sobre el estado del país, destacando que el deterioro de las condiciones de vida de la mayoría de los cubanos ha llegado a un punto crítico, donde cualquier pequeño incidente podría desencadenar una reacción masiva.
La situación en Cuba sigue siendo tensa, con una población cada vez más dispuesta a alzar la voz, pese al control represivo del régimen.