INDER adeuda más de 100 mil dólares a la dupla Díaz-Alayo y provoca ruptura histórica
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 15 de febrero de 2026
La historia se repite, una y otra vez y ya no debería ser noticia. Una de las poquísimas posibilidades de hacer una buena actuación en Los Ángeles 2028 se ha escabullido como por arte de magia pero ¡nada de magia! Sí, corrupción, desfachatez, robo la del INDER, causante una vez más de la estampida de sus mejores deportistas.
"El INDER no paga", es una frase repetida a lo largo de los años. Deudas históricas con representantes del atletismo y el voleibol, dos de las disciplinas que más divisas lleva al país a lo largo de décadas, han matizado el panorama deportivo cubano tras bambalinas, aunque en ese caso están incluidas todas las disciplinas que aportan.
Esta vez, la pareja de voleibol más laureda de la historia cubana, decidió marcharse y con ello la esperanza de muchos de verlos alcanzar el podio olímpico en Los Ángeles y seguir regalándonos preciosas actuaciones ¿la causa? ¡El impago!
A Noslén Díaz y Jorge Luis Alayo el INDER (el gobierno cubano) le debe una cifra que sobrepasa de los cien mil dólares. Martí Noticias sitúa el monto en 107 mil. Esto no es juego. En las condiciones que vive Cuba, esos jugadores son el sustento de sus familias. Lo dan todo en la cancha por su bandera, sí, pero también para vivir mejor... algo que indiscutiblemente no lograran jugando por Cuba.
El talento se marcha una vez más. Por el mundo juegan voleibolistas, tanto varones como muchachas que formarían dos y tres selecciones nacionales; otros exponentes de deportes se han ido en carrera desenfrenada y han triunfado: béisbol, boxeo, ajedrez, atletismo, judo, lucha son ejemplos palpables.
Esos 107 mil dólares no son del INDER; son del sudor, la abnegación, la voluntad de triunfar de Díaz y Alayo; son, sencillamente de premios obtenidos en competencias internacionales. Dinero ganado en la arena, bajo el sol y frente a las mejores parejas del mundo. Dinero que no llegó a sus manos. Mientras los aplausos y titulares celebraban sus hazañas, los pagos permanecían retenidos.
La dupla alcanzó el décimo puesto del ranking mundial, una hazaña histórica para Cuba. En los Juegos Olímpicos de París 2024 terminaron novenos, consolidándose entre la élite del circuito internacional. También conquistaron oro en la Supercopa de Rusia 2024, brillaron en el Pro Tour Mundial con múltiples medallas y llevaron a Cuba a lo más alto en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2022.
Sin embargo, detrás de los resultados había una realidad menos visible: promesas incumplidas y retrasos constantes. En enero, Alayo fue el primero en solicitar la baja del equipo nacional. La razón era clara: la falta de pago. En ese momento, Díaz decidió mantenerse, confiando en que la situación se resolvería como en ocasiones anteriores. Pero la historia volvió a repetirse. Una semanas después, también pidió su salida definitiva.
El silencio oficial del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) y de la Federación Cubana de Voleibol no hace más que alimentar la sensación de abandono. No se trata solo de cifras; se trata del respeto al esfuerzo de atletas que representaron al país al más alto nivel.
Y como para seguir con otros ejemplos, el juego ciencia también sufrió pérdidas recientes como la del Gran Maestro Carlos Daniel Albornoz, quien solicitara su baja del equipo nacional, sumándose a una lista que incluye figuras como Lenier Domínguez y Lázaro Bruzón. El patrón es evidente: talento formado en casa que termina buscando oportunidades fuera.
Cuando los atletas deciden marcharse, no es por falta de amor al país, sino por falta de garantías. La dupla Díaz-Alayo no solo deja un vacío deportivo; deja una señal clara sobre la crisis estructural que atraviesa el sistema deportivo cubano.
La historia se repite porque nada cambia. Y mientras no cambie, el éxodo continuará.
Fuentes: Martí Noticias - Cuba Noticias 360