Marrero Cruz exalta a la 'Guiteras' como modelo mientras el pueblo sufre los más crueles apagones
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 31 de agosto de 2025

La visita del primer ministro cubano Manuel Marrero Cruz a la termoeléctrica "Antonio Guiteras" en Matanzas fue presentada como un acto de reconocimiento al “sacrificio” de los trabajadores y como un ejemplo de cómo deben ser todos los centros de trabajo en el país.
Sin embargo, esta muestra de “compromiso” con la planta ha sido percibida por muchos como una mera estrategia de maquillaje para ocultar la verdadera magnitud de la crisis energética que afecta a Cuba.
La "Guiteras", considerada la mayor unidad de generación eléctrica del país, se encuentra en un estado crítico. Su obsolescencia es evidente, con múltiples problemas técnicos que han sido ignorados durante décadas.
En su visita, Marrero reconoció que la planta presenta “un elevado grado de obsolescencia” y una acumulación de dificultades debido a la falta de recursos para realizar los mantenimientos capitales necesarios. Sin embargo, lo que no mencionó es cómo esta planta sigue siendo un factor clave en la crisis energética, sin que se tomen medidas efectivas para solucionar los problemas de fondo.
A pesar de las promesas de reparaciones y mantenimientos, la realidad es que los apagones masivos continúan azotando a la población cubana. En Matanzas, los vecinos denunciaron que los cortes de electricidad desaparecieron mágicamente durante la visita de Marrero, solo para reaparecer poco después.
Esta “casualidad” levantó sospechas entre los ciudadanos, quienes sienten que el gobierno no hace más que gestionar la crisis mediante visitas simbólicas y discursos vacíos, mientras la situación real empeora.
La "Guiteras", con una capacidad nominal de 220 megawatts, no recibe mantenimiento capital desde su inauguración en 1989. Su caldera principal, clave para su funcionamiento, sigue siendo un punto débil que pone en riesgo la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
La falta de recursos, sumada a una gestión deficiente, ha condenado a la planta a un ciclo interminable de parches temporales. Este escenario no solo afecta a Matanzas, sino que agrava la crisis energética a nivel nacional.
Lo que realmente buscan muchos cubanos, como reflejan los comentarios en redes sociales, son soluciones estructurales. La población clama por la construcción de nuevas termoeléctricas, no por el reciclaje de ruinas disfrazadas de “logros”. El gobierno insiste en presentar los esfuerzos como avances, pero la verdad es que las promesas incumplidas solo profundizan el descontento.
En este contexto, la visita de Marrero no fue más que una demostración de demagogia, donde se intentó manipular la realidad para desviar la atención de una crisis energética sin fin.
Los cubanos no quieren discursos vacíos ni soluciones temporales, sino acciones concretas y transformadoras que realmente resuelvan los problemas estructurales que afectan a la Isla. La crisis energética en Cuba no se apaga con palabras, sino con decisiones audaces y a largo plazo. Y, por ahora, esas soluciones siguen siendo una promesa lejana.