El verdadero peligro es la libertad, no los símbolos
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 9 de febrero de 2026
La profesora Alina Bárbara López Hernández es una activista comprometida con la libertad de pensamiento y la defensa de los derechos humanos en contextos de represión. Su voz se distingue por señalar con claridad las contradicciones de los sistemas de poder y la hipocresía de quienes buscan controlar la expresión de los ciudadanos.
En su análisis reciente, Alina recuerda un hecho que no podemos ignorar: Luis Manuel Otero Alcántara ha pasado cinco años tras las rejas por el simple acto de usar la bandera cubana como símbolo de libertad artística. Este caso no solo es un recordatorio doloroso de las injusticias que persisten, sino también una prueba de que la preocupación de los gobernantes no está en los símbolos en sí, sino en la autonomía de pensamiento y la valentía de actuar con sentido de libertad.
Alina subraya un punto crucial: no se trata de una gorra, un cartel o un símbolo visible. La verdadera amenaza para quienes detentan el poder es la independencia del pensamiento y la capacidad de los ciudadanos de sentirse libres y expresar sus ideas sin miedo. Así ocurrió con los jóvenes del postcat El4tico, acusados de propaganda ilegal simplemente por cuestionar y analizar críticamente el orden establecido. La represión se dirige a quienes se atreven a pensar con libertad, no a quienes usan un accesorio o comparten un mensaje.
Con su mirada firme y su estilo directo, Alina nos recuerda que lo esencial no puede perderse en polémicas superficiales. Las disputas sobre símbolos pueden distraernos de la verdadera lucha: la defensa del derecho a pensar, a cuestionar y a actuar según nuestra conciencia.
"Yo no usaría la gorra, pero tampoco se me ocurriría encarcelar a nadie que lo hiciera". Alina Bárbara condena con vehemencia cualquier intento de encarcelar a quienes sí lo hacen. Para Alina, el pecado no es portar una gorra ni un cartel; el verdadero pecado, según los poderes que crítica, es sentirse libre.
En un mundo donde la represión busca normalizar la obediencia y limitar la creatividad, la voz de Alina Bárbara López Hernández resuena como un recordatorio constante: la libertad es invencible mientras se mantenga viva en la mente y el corazón de quienes se atreven a pensar y a expresar sin miedo.