Llegada del buque 'Sandino' a Matanzas provee un alivio temporal a la crisis energética en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 9 de febrero de 2026
Este fin de semana, el tanquero "Sandino" arribó al puerto de Matanzas con un cargamento estimado entre 390.000 y 410.000 barriles de combustible. El origen real del combustible no se ha confirmado oficialmente aunque se asegura haber sido visto en la Bahía de Nipe (Holguín), a donde llegara procedente de Venezuela, noticia sin confirmar.
Esta información generó expectativas entre la población, que enfrenta apagones prolongados y limitaciones en servicios básicos debido a la crisis energética que atraviesa el país. Sin embargo, especialistas y observadores coinciden en que este envío, aunque relevante, no constituye una solución estructural a los problemas del sistema eléctrico nacional.
Cuba ha venido enfrentando durante años un deterioro progresivo de su infraestructura energética. Las termoeléctricas, muchas de ellas obsoletas, operan con un mantenimiento insuficiente, mientras que la alta dependencia de combustibles importados convierte cualquier retraso en envíos en un riesgo inmediato para la población y la economía.
En este contexto, la llegada del "Sandino" representa más un parche temporal que un alivio sostenible.
En la práctica, la carga de aproximadamente 400.000 barriles permitirá cubrir solo necesidades inmediatas y puntuales, como la generación eléctrica para sectores estratégicos, el transporte público o algunos servicios esenciales. No obstante, el consumo diario del país excede ampliamente lo que un solo buque puede aportar. Experiencias previas con envíos similares muestran que, tras unos pocos días o semanas, los apagones y restricciones regresan, dejando en evidencia la insuficiencia de estas medidas aisladas.
El problema central no es solo la escasez de combustible, sino la falta de suministros estables y previsibles. La reducción de envíos desde antiguos aliados, junto con las limitaciones de acceso a financiamiento internacional, obliga a Cuba a depender de cargamentos esporádicos y operaciones logísticas poco transparentes. Esta inestabilidad dificulta la planificación de la generación eléctrica a mediano plazo y mantiene al país operando con reservas mínimas, por lo que cualquier retraso en la llegada de combustible tiene consecuencias inmediatas para la población.
A pesar de la llegada del "Sandino" de donde quiera que haya venido, los analistas coinciden en que la crisis energética cubana no tiene una solución inmediata. Sin inversiones sostenidas, acceso regular a combustible y una modernización real de la infraestructura eléctrica, los apagones, la escasez y las limitaciones en servicios esenciales continuarán afectando la calidad de vida de los ciudadanos. En ese sentido, los barriles descargados en Matanzas son un respiro temporal, una medida de emergencia frente a un problema que sigue agravándose.
Fuentes: Cubanoticias360