El robo y la corrupción generan pérdidas en Cuba por 1 057 millones de pesos

Esta cifra la dio a conocer Gladys Bejerano Portela, contralora general de la República de Cuba, en conferencia de prensa como resultado de la XII Comprobación Nacional al Control Interno que se efectuó del 1 de noviembre al 12 de diciembre pasado.

Las referidas pérdidas fueron detectadas solamente en una muestra de 361 actividades, en período relativamente corto y no todos los que participaron son auditores profesionales por lo que esta comprobación solamente constituye un termómetro de lo que está pasando en el país.

En esa simple inspección hay un desfalco del orden de los mil cien millones de pesos, que representa el 10,6% del presupuesto de la salud para 2018, el 13,6% del presupuesto asignado a la educación y muy superior a los 830 millones de pesos destinados para subsidiar la compra de materiales a personas con menos ingresos.

Dice Bejerano que “No hay ni habrá espacio para la impunidad”. En Cuba lo que no hay es espacio para el control. La corrupción, el robo, el desvío de recursos y la insuficiente gestión administrativa son lastres que no dejan respirar a la economía.

Pero lo peor del caso es que ese desfalco quien lo sufre es el simple trabajador, el cubano de a pie, porque recursos que debieran ir a mejorar las condiciones de vida del pueblo se escapan y pasan a manos de delincuentes y corruptos donde la mayor tajada se la llevan los altos dirigentes de los distintos niveles.