El futuro incierto del Real Madrid

La renuncia de Zidane del Real Madrid acabó con una etapa de tranquilidad y continuidad para el Presidente Florentino Pérez, que se le torna muy difícil la situación dando lugar a un estado de confusión y espera, en la que el problema se centra en encontrar un nuevo director con las exigentes condiciones que se requiere.

El elegido debe ser un preparador con autoridad y mucha experiencia para saber dirigir a un grupo de futbolistas campeones de cuatro Champions. Desde inicio se descarta a hombres como Guti y otros profesionales de la casa con mucho futuro pero que no tienen el currículo necesario para imponerse a un vestuario repleto de figuras. La dirección del Madrid está clara que el candidato a elegir debe ser un profesional curtido que sea capaz de manejar un club que siempre se ha caracterizado por su gran autoestima.

La decisión final no será nada fácil, porque muchos de los preparadores incluidos en la lista mantienen contratos vigentes y no poseen cláusulas de rescisión para dejar el banquillo sin negociar. Allegri, Conte, Klopp y Pochettino se encuentran en esa situación, la  diferencia es que los tres primeros no tienen a un presidente  como Levy.

Como principal candidato se maneja la figura de Maurici Pochettino, pero traer al argentino no será fácil porque recientemente fue renovado por el Tottenham para los próximos cinco años, y es conocido que Daniel Levy no dará ni la más mínima facilidad al Madrid, Ante esa realidad, los otro tres candidatos están mejor colocados. Si reciben la oferta del Real Madrid pueden marcharse de la Juventus, el Chelsea y el Liverpool, respectivamente, con la posibilidad de permitirles aprovechar una ocasión única. Llevar adelante el tren del Real Madrid que no se da dos veces.

Por otro lado lo que ocurra con Cristiano puede afectar al resto de sus compañeros. Sin Zidane, está por ver el rol que reservará el próximo entrenador a Benzema, y a Bale, el más cuestionado de todos y al que se decía se situaba como el primer posicionado en la rampa de salida. Ahora, el futuro del galés, el único jugador de la plantilla que no se despidió de forma pública de Zidane, con quien no mantenía la mejor relación, es una incógnita.

Como todo en un Madrid atrapado por el choque tras la marcha de Zidane. Ya sin el francés, urge completar el reinicio de un club cuya planificación flota en el aire. Otra vez volver a empezar.