Díaz-Canel suaviza el tono y abre la puerta a un diálogo con Washington sin “presiones”
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 31 de enero de 2026
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel dio un giro en su discurso hacia Estados Unidos al declarar que su gobierno está dispuesto a dialogar con la administración de Donald Trump, aunque condicionó cualquier acercamiento a que no se produzca “bajo presiones”. El mensaje contrasta con la retórica confrontacional sostenida por La Habana en los últimos días.
La declaración fue difundida a través de la cuenta oficial de la Presidencia de Cuba en facebook, donde Díaz-Canel insistió en que la Isla se considera un “país de paz” y reiteró su disposición al intercambio diplomático, incluso en medio del prolongado embargo y del actual cerco energético. No obstante, subrayó que Cuba no aceptará negociaciones condicionadas, en una referencia directa a las sanciones impulsadas por Washington.
El pronunciamiento llega después de una semana marcada por fuertes acusaciones del mandatario cubano contra la Casa Blanca. En declaraciones recientes, Díaz-Canel había calificado a la administración Trump de “criminal” y “genocida”, en respuesta a la orden ejecutiva que busca penalizar a los países que suministren petróleo a Cuba, una medida que amenaza con profundizar la crisis energética que atraviesa el país.

El cambio de tono se produjo durante el Pleno Extraordinario del Comité Provincial del Partido Comunista en La Habana, escenario en el que el gobernante mantuvo la narrativa antimperialista habitual, denunció la “agresividad” de Estados Unidos y aseguró que Cuba “no se rendirá”. Sin embargo, su mensaje público posterior dejó entrever una postura más flexible al no descartar explícitamente la vía del diálogo.
Fuentes diplomáticas interpretan este movimiento como un intento del régimen de proyectar apertura en un momento de creciente presión internacional y deterioro interno. Según analistas consultados, La Habana busca ganar margen político y económico ante la escasez de combustible y el aislamiento externo.
Mientras el discurso oficial insiste en atribuir la crisis a factores externos, observadores subrayan que el llamado al diálogo revela la urgencia del gobierno cubano por aliviar tensiones y encontrar oxígeno en un contexto cada vez más adverso para la isla.