Escasez de combustible desata violencia en gasolinera de El Vedado
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 31 de enero de 2026
La crisis de combustible en Cuba vuelve a estallar de manera pública y dramática. Este viernes, en la gasolinera CUPET ubicada en Zapata entre 2 y 4, en El Vedado, La Habana, decenas de personas protagonizaron una violenta riña tras la llegada de un camión cisterna en medio de una escasez crítica de gasolina y diésel. Según testigos, medio centenar de chóferes llevaban horas esperando bajo un ambiente cargado de desesperación, nerviosismo y tensión. La irritación colectiva se mezclaba con la impotencia de lidiar con carencias cada vez más frecuentes: largas colas, ausencia de combustible en los garajes y la sensación de que la vida cotidiana se ha vuelto insostenible.
Cuando finalmente comenzó el despacho del combustible, los ánimos se calentaron rápidamente. Surgieron discusiones, empujones y enfrentamientos entre los presentes, mientras algunos intentaban abrirse paso a cualquier costo. El caos obligó a la intervención de militares de Tropas Especiales, quienes, de acuerdo con varios testigos, actuaron con violencia, repartiendo golpes y dispersando a la fuerza a los ciudadanos que solo buscaban acceder a un recurso básico para subsistir. La escena refleja un clima de tensión que parece incrementarse día tras día, en el que la frustración social se mezcla con la incertidumbre de no saber cuándo llegará el siguiente suministro.
Este episodio no es un hecho aislado. Representa un patrón que se ha repetido en distintos puntos del país y que evidencia un grado de violencia y desesperación que se ha extendido por toda la sociedad cubana, alimentado por la escasez, el hambre y la acumulación de frustraciones durante años. La represión, nuevamente, se convierte en la única respuesta del régimen frente al descontento popular, mientras los ciudadanos permanecen atrapados entre la necesidad y el miedo.
Analistas y observadores coinciden en que la crisis energética ha dejado de ser un simple problema logístico y se ha transformado en un problema social. La falta de combustible no solo paraliza la movilidad, sino que genera un efecto dominó de desesperación, tensiones y enfrentamientos que pueden escalar en cualquier momento. Esta situación crítica, que afecta tanto a la capital como a las provincias, se ha hecho una constante de agonía y desesperación, convirtiéndose en un problema estructural que marca la vida diaria de los cubanos.
Del perfil de La Tijera