Crisis eléctrica en Matanzas deja a abuelos y trabajadores atrapados en largas colas bancarias
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 18 de febrero de 2026
La crisis energética en Matanzas ha convertido las sucursales bancarias en un escenario de tensión y desesperación. La falta de electricidad impide que los usuarios realicen trámites esenciales en entidades como Bandec, ubicadas en Ayuntamiento y Medio, y la Cadeca del centro, mientras el horario laboral se reduce a solo cuatro horas por contingencia.
Ciudadanos de avanzada edad, incluso mayores de 75 años, hacen colas de hasta tres días consecutivos desde las 5:00 a.m. para cobrar su pensión. Otros pierden sus turnos para comprar combustible al no poder depositar divisas en sus tarjetas antes de que caduque su "Ticket". Empleados por cuenta propia, por su parte, ven cómo jornadas enteras de trabajo se pierden sin completar trámites comerciales.
Aunque el Banco Central de Cuba aseguró que las sucursales contarían con fuentes alternativas de energía, la realidad en Matanzas evidencia la falta de paneles solares y plantas eléctricas sin combustible. Este martes, algunas oficinas bancarias solo pudieron operar una hora y media tras cuatro días de espera.
La crisis provoca aglomeraciones masivas, discusiones y malestar social en zonas céntricas. Los usuarios advierten que el país deja de recibir recursos importantes, ya que las divisas no pueden ingresar al sistema bancario por la falta de fluido eléctrico.
Ante esta situación, ciudadanos proponen garantizar electricidad estable durante el horario bancario o extender la atención una vez que la corriente sea restablecida, para evitar pérdidas económicas y minimizar la tensión social.
La situación en Matanzas refleja, además, el impacto directo de los apagones sobre la vida cotidiana y la economía informal, dejando en evidencia la vulnerabilidad del sistema financiero y la necesidad urgente de soluciones sostenibles en el suministro eléctrico para que los servicios básicos puedan funcionar sin interrupciones.
La situación evidencia no solo la precariedad energética, sino también el impacto directo sobre la vida cotidiana de los ciudadanos. Muchos expresan frustración y agotamiento, mientras la falta de soluciones inmediatas amenaza con prolongar la espera, aumentar la tensión social y profundizar la desigualdad entre quienes dependen del servicio bancario y quienes no.
Fuente: Facebook de ciudadanos de Matanzas