Aunque haya combustible, se seguirán usando los bueyes para trabajar en el campo

Después de que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez hablara sobre la tracción animal como una opción para enfrentar la grave crisis energética que vive la Isla, han aparecido en las redes sociales imágenes de caballos desmayados del cansancio, al no soportar la carga a la que se les somete.

En medio de ese panorama tan desolador, y en una Isla donde no existe una Ley de Protección Animal, el Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, José Ramón Machado Ventura, ha expresado: “Quédense con la costumbre. Hay que hacer con bueyes todo lo que se pueda, aun teniendo el tractor y disponiendo del combustible”.

Es decir, el trabajo forzado les tocará a los animales, en condiciones verdaderamente extenuantes, y con un futuro incierto.

Según informó el periódico Granma, de las 1 900 hectáreas pactadas en Jiguaní, 1 755 se prepararon con yuntas de bueyes. Estudios científicos aseguran que este tipo de animales pueden padecer de sufrimiento físico y psíquico, lo cual puede comprarse en la sialorrea o babeo, lo cual constituye un síntoma de estrés.

Imagen tomada de Cubahora.