¡Así amanece mercado informal de divisas en Cuba: 495 pesos por un dólar, 550 por un euro!
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 9 de febrero de 2026
495 pesos cubanos por un dólar estadounidense y 550 pesos por un euro. Esos son los valores que marcan hoy el pulso real de la economía cubana, según el mercado informal, y reflejan con crudeza la pérdida de poder adquisitivo del peso. Las tasas oficiales, aunque más bajas, solo sirven de referencia: en la práctica, son los valores paralelos los que definen la vida diaria de millones de cubanos.
La subida de estas divisas no es un hecho aislado. En apenas un día, el dólar informal se mantiene cerca de los 500 pesos y el euro alcanza cifras récord, presionando directamente los precios de bienes y servicios, encareciendo las remesas y reduciendo el alcance real de los salarios. Cada aumento es un golpe silencioso que transforma ingresos que ya eran limitados en cantidades que rinden menos que antes.
En bancos y Cadecas, los valores oficiales muestran incrementos recientes, pero siguen lejos de la realidad de la calle. Comprar dólares o euros oficialmente se vuelve más costoso, mientras la diferencia entre compra y venta profundiza la brecha entre lo que marca la ley y lo que exige la necesidad cotidiana. Para muchos, el acceso legal a divisas se convierte en un privilegio casi simbólico, y el mercado informal sigue siendo el verdadero termómetro de la economía.
El impacto de este aumento trasciende la simple compra de moneda extranjera. La subida del dólar y el euro acelera la inflación en productos importados y dolarizados, encarece el transporte, eleva los costos de los servicios y refuerza la percepción de inestabilidad financiera. Cada familia siente cómo el dinero rinde menos, cómo los precios suben y cómo planificar el día a día se vuelve un desafío constante.
Estos números reflejan, además, un contexto más amplio: Cuba enfrenta apagones, crisis de combustible, restricciones de transporte y limitaciones estructurales que afectan a prácticamente todos los sectores. La combinación de un peso debilitado, divisas cada vez más caras y escasez generalizada convierte la economía en un terreno inestable donde cada subida cambiaria se traduce en estrés, incertidumbre y pérdida de calidad de vida.
Más allá de estadísticas y tasas oficiales, los 495 pesos por un dólar y los 550 por un euro cuentan una historia simple y dura: la del peso cubano que se devalúa cada día y de una población que lucha por mantener su vida cotidiana mientras la economía real avanza a un ritmo que parece imposible de sostener. La crisis cambiaria no tiene pausa y el costo lo pagan, como siempre, los ciudadanos.
Fuente: El Toque