Imagen: El Toque
La apertura de ADT 64 en Santa Clara, la primera casa de cambio privada autorizada en Cuba, ha cobrado una nueva dimensión tras las declaraciones de su socio mayoritario. En llamadas y entrevistas periodísticas concedidas al medio Martí Noticias, el empresario Arnel Matos, poseedor del 70 % del negocio, confirmó que la entidad opera como un proyecto piloto en constante coordinación con el Banco Central de Cuba (BCC), al que reporta diariamente todas sus transacciones financieras.
El establecimiento comercializa divisas como dólares, euros, pesos mexicanos, dólares canadienses y rublos, con planes inmediatos de incorporar la operativa con criptomonedas. Matos argumentó ante el medio de comunicación que la irrupción de estos actores privados constituye «la única manera de resolver un poco la inflación» que azota al país. En sus primeros días de gestión, las pantallas de la firma exhibieron la compra del dólar a 710 pesos cubanos (CUP) y la venta a 730 CUP, valores considerablemente superiores a los 655 CUP asignados por el Segmento III de la banca estatal y estrechamente alineados con las dinámicas de la calle.
Martí Noticias
Por su parte, analistas financieros como el economista Pedro Monreal sostienen que el desempeño de este establecimiento sitúa al ente emisor estatal ante una dicotomía regulatoria: validar el flujo real proyectaría el indicador oficial hacia la informalidad, mientras que desestimar la referencia restaría utilidad estadística al experimento. El debate técnico trasciende las cotizaciones, extendiéndose a la falta de normativas públicas y transparentes en la Gaceta Oficial sobre la concesión de licencias para la apertura de nuevos mostradores cambiarios.
Fuente: Declaraciones exclusivas de Arnel Matos a Martí Noticias y análisis del economista Pedro Monreal sobre la política cambiaria en Cuba.
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