La líder opositora venezolana María Corina Machado emitió un mensaje dirigido a los familiares de los presos políticos liberados por el régimen venezolano, subrayando el valor simbólico y moral de la reciente excarcelación de detenidos tras años de arbitrariedades y represión, según palabras publicadas por ella misma en su perfil de Facebook.
En su comunicación, Machado se dirigió específicamente a los familiares de los rehenes y presos liberados, reconociendo el peso de la espera prolongada, la injusticia y el silencio que han enfrentado durante muchos meses, años e incluso décadas. Enfatizó que estas experiencias han representado una “condena” que no estaba documentada oficialmente, pero que marcó profundamente a quienes mantuvieron hogares mientras el país parecía desmoronarse.
Machado destacó la fortaleza, dignidad y esperanza de las familias, afirmando que fueron sostén emocional cuando faltó la libertad, y que representaron un pilar de justicia frente a un régimen que intentó silenciar la verdad. También reconoció que aunque “nada devuelve los años robados ni borra las noches largas”, el gesto de liberación de los detenidos simboliza la confirmación de que la injusticia no perdurará eternamente.
La dirigente política instó a las familias a interpretar este momento como un acto de restitución moral, y expresó el deseo de que la jornada les devuelva “un poco de paz”, con una alegría que sea “serena y firme”. Machado agregó que la dignidad, que supo esperar sin rendirse, finalmente encuentra reconocimiento en el país.
Asimismo, Machado reafirmó su compromiso con la causa de todos los presos políticos, dejando claro que su lucha no cesará hasta que todos los detenidos por motivos políticos sean liberados y Venezuela pueda avanzar hacia una etapa de plena democracia y libertad. “No descansaremos hasta que todos los presos sean libres y que Venezuela entera pueda abrazarse en plena democracia y libertad”, expresó, finalizando su mensaje con palabras de admiración y unión.
El pronunciamiento de Machado se da en medio de un proceso de liberaciones que ha sido calificado por algunos sectores como un gesto de transición política, en el que varios opositores y activistas han sido puestos en libertad tras años de detención en condiciones que diversas organizaciones de derechos humanos han condenado. La acción, aunque significativa, ha sido interpretada tanto como un paso hacia la reconciliación como un símbolo de los desafíos que aún enfrenta Venezuela en materia de derechos y justicia.