La Unión Eléctrica (UNE) inició la instalación de grandes sistemas de almacenamiento de energía de origen chino, conocidos como BESS (Battery Energy Storage System), con el objetivo de acumular electricidad generada por paneles solares y utilizarla cuando no haya disponibilidad de luz solar.
Según reportes del periodista oficialista José Miguel Solis, los primeros contenedores acumuladores se instalaron en la subestación del Cotorro, en La Habana, como parte de un proyecto destinado a fortalecer la estabilidad de la red eléctrica nacional. El contrato inicial contempla la instalación de cuatro sistemas BESS con una capacidad total de 200 MW.
Los BESS permiten inyectar o absorber energía de manera casi instantánea, actuando en cuestión de segundos para evitar oscilaciones bruscas que podrían provocar apagones o dañar el sistema eléctrico. La UNE prevé que, al completarse los cuatro sistemas, se reducirán los disparos automáticos de frecuencia y mejorará la eficiencia general de la red.
Aunque las autoridades reconocen que estas inversiones no resolverán de inmediato el déficit de generación eléctrica que afecta a los hogares cubanos, la instalación de los BESS representa un avance en términos de estabilidad del sistema. El nuevo almacenamiento se alimentará de la energía generada por parques solares ubicados en Guanabacoa, Cotorro y Boyeros, todos en La Habana.
Cuba no ha divulgado los términos financieros de la compra de los sistemas BESS de 50 MW, aunque en el mercado internacional este tipo de instalaciones oscila entre 40 y 100 millones de dólares, dependiendo de la tecnología, calidad de los componentes, servicios asociados y región de instalación.
La Isla mantiene una deuda elevada con China, principal fuente de financiamiento externo en años recientes. Informes independientes señalan que en 2023 Cuba debía más de 4.600 millones de dólares a Pekín, mientras que en 2011 China había condonado alrededor de 6.000 millones de dólares de deuda previa. Parte de la deuda actual ha sido reestructurada con plazos extendidos tras múltiples incumplimientos de pago por parte del gobierno cubano.
La puesta en marcha de los sistemas BESS se perfila como un esfuerzo estratégico para reducir la inestabilidad de la red eléctrica, aunque su impacto en la capacidad de generación de la Isla será limitado debido al déficit energético histórico que enfrenta el país.
Fuentes: Perfil del periodista oficialista José Miguel Solis y Periódico Cubano
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