En las áridas tierras de la Patagonia argentina, donde el viento parece susurrar secretos de otro tiempo, un descubrimiento científico ha vuelto a colocar a la región en el centro del mapa paleontológico mundial. Un equipo internacional de investigadores anunció el hallazgo de un diminuto dinosaurio de apenas medio metro de longitud y menos de un kilo de peso, un animal tan pequeño como un pollo actual que vivió hace al menos 95 millones de años.
El fósil, descrito en la revista Nature, pertenece a una nueva especie bautizada como Alnashetri cerropoliciensis, nombre que en lengua mapuche significa “pequeño animal veloz del Cerro Policía”, en referencia al lugar donde fue encontrado. El yacimiento se ubica en la Formación Candeleros, en el norte de la Patagonia, una zona reconocida por su extraordinaria riqueza fósil.
Este pequeño dinosaurio forma parte del grupo de los alvarezsauroideos, una familia que durante décadas desconcertó a los expertos por su extraña combinación de rasgos. Eran animales pequeños, con brazos cortos y robustos, un dedo principal hipertrofiado y adaptaciones asociadas a la excavación y, posiblemente, a una dieta insectívora. Sin embargo, Alnashetri presenta una mezcla única de características que desafía las ideas previas sobre la evolución de este linaje.
El esqueleto hallado está notablemente completo. Conserva parte del cráneo, la dentadura casi íntegra, la columna vertebral, las costillas y las extremidades anteriores y posteriores con sus garras. Gracias a este estado de preservación excepcional, los científicos han podido reconstruir con precisión su anatomía y confirmar que se trataba de un corredor ágil, de tronco esbelto y patas traseras largas y gráciles.
El estudio fue liderado por el paleontólogo Peter Makovicky de la Universidad de Minnesota, quien destacó que este hallazgo obliga a revisar la historia evolutiva de los alvarezsauroideos. Hasta ahora, se pensaba que estos dinosaurios habían seguido una trayectoria lineal hacia tamaños cada vez más pequeños y mayor especialización. Sin embargo, el análisis filogenético sugiere un panorama mucho más complejo y diverso.
La investigación también respalda la idea de que esta familia ya estaba ampliamente distribuida cuando los continentes formaban parte de Pangea, antes de su fragmentación. Con la separación continental, distintas poblaciones habrían quedado aisladas, evolucionando de manera independiente.
Este diminuto dinosaurio no solo amplía el catálogo de especies conocidas en Sudamérica, sino que reescribe parte de la historia evolutiva del Cretácico. Una prueba más de que, en paleontología, incluso los hallazgos más pequeños pueden provocar las mayores revoluciones científicas.
Fuente: El Periódico.com
Obispo de Guantánamo-Baracoa, recibe atención médica en Roma tras audiencia con el Papa
Hace 5 horas
Arrestan a cubano en México por incendios de vehículos; analizan conexión con “El Mencho”
Hace 1 día