David Jolly y Byron Donalds, candidatos a la gobernación de Florida
El congresista republicano Byron Donalds, respaldado por el presidente Donald Trump, y el excongresista David Jolly, quien abandonó el Partido Republicano para convertirse en demócrata, encabezan las preferencias de sus respectivos partidos en la carrera para suceder al gobernador de Florida, Ron DeSantis.
Las primarias se celebrarán la próxima semana y definirán a los candidatos que competirán en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre para gobernar uno de los estados políticamente más importantes de Estados Unidos.
Donalds, de 48 años, aparece como favorito en la contienda republicana y cuenta con el respaldo de Trump, quien considera que el congresista continuará impulsando su agenda de “Estados Unidos Primero”.
El mandatario ha destacado entre sus prioridades la seguridad fronteriza, la lucha contra la inmigración irregular, el fortalecimiento militar, la reducción de impuestos y el desarrollo energético.
Donalds también ha adoptado una postura dura sobre inmigración. En julio, durante un evento en Doral con venezolanos, afirmó que algunos serían deportados una vez que expirara el Estatus de Protección Temporal (TPS).
Su candidatura también enfrenta cuestionamientos por episodios de su juventud y por algunas de sus posiciones políticas y relaciones con empresas del sector tecnológico.
El principal aspirante demócrata es David Jolly, de 53 años, quien fue congresista republicano entre 2014 y 2017 antes de abandonar ese partido en 2018 debido a sus críticas contra Trump.
Jolly busca convertirse en el candidato demócrata a gobernador en un estado que durante décadas fue considerado clave en las elecciones nacionales, pero que en los últimos años se ha consolidado como un bastión republicano.
Su campaña se centra en una economía que funcione para todos, el acceso a la vivienda, la salud y la educación, además de la defensa de los derechos individuales.
Según datos del Departamento de Estado de Florida citados por EFE, el estado cuenta actualmente con más de 5,5 millones de votantes republicanos frente a unos 4,04 millones de demócratas, una diferencia que representa uno de los principales desafíos para Jolly.
En la contienda republicana también participan James Fishback, empresario de 31 años e hijo de una migrante colombiana, y Jay Collins, actual vicegobernador de Florida.
Fishback ha generado controversia con propuestas como un impuesto del 50 % a los creadores de contenido pornográfico de OnlyFans, una prohibición total del aborto, deportaciones masivas y restricciones a los centros de datos de inteligencia artificial.
También ha protagonizado enfrentamientos con otros republicanos y ha recibido críticas por comentarios considerados ofensivos y por su defensa de figuras de la extrema derecha estadounidense.
Collins, de 50 años y veterano de las Fuerzas Armadas, busca mantener el legado político de DeSantis y presentarse como una alternativa más estable dentro del Partido Republicano.
La contienda republicana se perfila como la más competitiva, mientras los demócratas confían en Jolly para intentar recuperar un estado que su partido no gobierna desde 1999.