El locutor cubano Frank Abel Gómez Bernal ofreció una entrevista telefónica a la plataforma Destino Tolk desde el centro donde permanece detenido en Oklahoma, Estados Unidos, en la que describió las condiciones de su reclusión y el impacto emocional del proceso que enfrenta.
Frank Abel, quien fue arrestado en diciembre tras un incidente de tránsito que derivó en cargos menores, se encuentra bajo custodia del ICE debido a su estatus migratorio. Su caso continúa en trámite ante un juez de inmigración.
Durante la entrevista, el locutor explicó que las condiciones en el centro son más estrictas de lo que esperaba. “Esto no es un centro de detención, esto es una cárcel”, afirmó, al describir un régimen en el que permanece encerrado hasta 22 horas al día, con solo dos horas permitidas para actividades fuera.
Según su testimonio, las limitaciones son severas y la rutina está marcada por normas estrictas. También señaló que, en caso de mal tiempo, los internos pueden pasar varios días sin salir al exterior. “Está uno todo el tiempo entre rejas, con doble puerta de hierro”, comentó.
El comunicador cubano relató que los primeros días fueron especialmente difíciles desde el punto de vista emocional. Indicó que sufrió episodios de depresión y ansiedad, lo que lo llevó a ajustar su tratamiento médico. “Hubo momentos en que sentí que no podía más”, expresó.
Frank Abel también hizo referencia a la incertidumbre que enfrentan los detenidos en este tipo de procesos migratorios. Según explicó, muchos desconocen cuánto tiempo permanecerán bajo custodia o cuál será el desenlace de sus casos. “No sabes si te deportan, si te mandan a otro país o cuánto tiempo estarás aquí”, dijo.
En la entrevista, aseguró que su situación actual se originó tras lo que calificó como una traición de una persona cercana. “Estoy aquí por una traición, alguien muy allegado me entregó”, afirmó, sin ofrecer más detalles sobre ese señalamiento.
Asimismo, describió la presencia de otros detenidos con condiciones de salud complejas, incluyendo personas en tratamiento de hemodiálisis o con enfermedades graves. “Lo más difícil en un lugar como este es la mente”, añadió, al referirse al impacto psicológico del encierro prolongado.
El caso de Frank Abel ha generado atención dentro de la comunidad cubana en el exterior, especialmente por su trayectoria como figura mediática. En audiencias recientes, el locutor ha intentado argumentar que no puede regresar a Cuba, alegando posibles riesgos personales debido a su condición de desertor de una misión oficial.
Hasta el momento, no se ha definido una resolución definitiva sobre su situación migratoria. Mientras tanto, el proceso continúa bajo la jurisdicción de las autoridades estadounidenses, en medio de la incertidumbre que, según su propio testimonio, marca la experiencia diaria dentro del sistema de detención.
Fuente: Plataforma Destino Tolk
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