Una pareja de adultos fue hospitalizada después de ser baleada por agentes federales en Portland, Oregon, en un incidente que sigue encendiendo alarmas sobre el despliegue de ICE y la Patrulla Fronteriza lejos de la frontera. Según la policía local, un hombre de 33 años y una mujer de 32 resultaron heridos en un tiroteo ocurrido durante una parada de tráfico.
La oficina del FBI en Portland confirmó que el suceso involucró a dos agentes de la Patrulla Fronteriza, una agencia que bajo el gobierno de Donald Trump ha sido desplegada cada vez más lejos de la frontera para ejecutar deportaciones masivas.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmó que uno de los heridos es de origen venezolano y que ambos supuestamente tienen vínculos con el Tren de Aragua, organización catalogada por el Gobierno republicano como “terrorista”. Sin embargo, ni el DHS ni los agentes federales ofrecieron evidencia que respalde esta acusación. El alcalde de Portland Keith Wilson cuestionó públicamente la versión federal: “Antes podíamos confiar en su palabra, pero ahora no. Lo que pasa no se queda en estadísticas porque estamos hablando de seres humanos”, declaró exigiendo una investigación a fondo del incidente.
El DHS justificó el tiroteo alegando que el conductor del vehículo habría intentado atropellar a los agentes, lo que provocó que uno de ellos abriera fuego. Esta versión recuerda el caso de Renee Nicole Good de 37 años, asesinada por un agente de ICE en Minneapolis un día antes, pese a videos que sugieren que la víctima no representaba una amenaza inmediata. Para las autoridades locales y organizaciones comunitarias como Latino Network, los hechos reflejan un patrón preocupante de violencia y desinformación de parte de los operativos federales.
El concejal Jamie Dunphy señaló que, aunque el Gobierno federal insiste en sus versiones, la comunidad debe tomar la información con cautela, dada la repetición de justificaciones cuestionables en casos previos. Mientras tanto, la policía local atendió a las víctimas aplicando torniquetes para detener la hemorragia antes de trasladarlas al hospital.
La militarización de Portland por parte de ICE y CBP genera rechazo entre líderes locales y organizaciones civiles. El alcalde Wilson pidió la suspensión inmediata de todas las operaciones federales hasta que se complete la investigación, mientras la comunidad observa con creciente preocupación cómo la violencia migratoria se expande a ciudades que históricamente no habían sido escenarios de este tipo de enfrentamientos.