Ya hay un estado donde los cadáveres se pueden usar como abono

Washington se convirtió en el primero del país en aprobar una legislación que permite hacer compostaje de restos humanos en lugar de cremarlos o enterrarlos. Los seres queridos de los fallecidos pueden guardar la tierra para esparcirla de la misma manera que otras personas lo hacen con las cenizas de alguien cremado o pueden decidir usarla como abono para plantar vida.

El gobernador Jay Inslee firmó este martes una ley que convierte a Washington en el primer estado en aprobar que los restos humanos se conviertan en abono como alternativa a la inhumación y la cremación.

La legislación, que entra en vigor en mayo del próximo año, permite que instalaciones certificadas ofrezcan “reducción natural orgánica”, que mezcla restos humanos con residuos como trocitos de madera y paja para convertirlos en unas dos carretillas de abono en un lapso de varias semanas.

La decisión ofrece una tercera opción para las personas que no quieran ni cremar ni enterrar a sus seres queridos y en lugar puedan convertir los cuerpos en compostaje, una práctica conocida también como compostaje humano. Se trata de un proceso que acelera la conversión de los restos humanos en tierra.

Los seres queridos de los fallecidos pueden guardar la tierra para esparcirla de la misma manera que otras personas lo hacen con las cenizas de alguien cremado.

El promotor de la ley, el senador Jamie Pedersen, resaltó que se trata de una alternativa amigable con el medio ambiente. “Es tiempo de permitir que se aplique algo de tecnología a esta experiencia universal humana… porque yo pienso que las personas deben tener la libertad de determinar por ellas mismas cómo les gustaría que se deshagan de sus cuerpos”.

Simpatizantes de la norma apoyan que esto sea mejor para el medio ambiente que el embalsamiento o la incineración, y tiene sentido en ciudades donde hay escasez de terrenos para entierros.

¿Cómo funciona el compostaje humano?
“El cuerpo es cubierto en materiales naturales, como paja o trocitos de madera, y después de unas tres a siete semanas, gracias a la actividad microbiana se convierte en tierra”, explicó a la cadena Kiro7 Katrina Spade, directora ejecutiva de Recompose, una compañía dedicada a realizar este procedimiento.

“Nuestro servicio –la recomposición– gradualmente convierte los restos humanos en tierra, para que podamos alimentar nueva vida después de que muramos“, describe la página web de la empresa.

Nosotros probamos que la recomposición es, de hecho, más segura y efectiva para los humanos también”, explicó Spade. Ese resultado fue posible por un estudio de la Universidad estatal de Washington que realizaron con seis personas que donaros sus cuerpos para investigación.

También es más económico al parecer. Mientras un entierro promedio puede costar de 8,000 a 25,000 dólares y la cremación puede alcanzar los $6,000, la directora de Recompose señaló que el compostaje humano costará alrededor de $5,500.