Si su fábrica cerró por la situación coyuntural, es probable que termine en la agricultura

Las personas que han tenido que quedarse en sus casas debido a la paralización de fábricas, o al cierre parcial de algunos centros de trabajo, pudieran terminar en la agricultura, ha puntualizado el mandatario Díaz-Canel.

Y lo dijo haciendo énfasis en el “cambio de labor”, una estrategia utilizada por el gobierno cubano durante los años más duros del Período Especial.

“Tenemos que desechar que el concepto sea mandar a la gente a la casa como interrupto”, ha expresado el líder cubano, quien también sugirió durante en una reunión en Santiago de Cuba: “Ahora hay mucho que cultivar y como vamos a tener menos maquinaria, hay que hacerlo por métodos más manuales. Hay mucho que limpiar”.

Sin embargo, este cambio de rumbo no solo se centrará en la agricultura, sino también en la construcción, pasando por alto el nivel de especialización que requiere, por ejemplo, hacer una casa, o una sencilla mezcla de agua, arena y cemento. Bajo dicho concepto, un oficinista pudiera verse embuido en labores constructivas, sin tener la experiencia para ello. Y si no llegara a aceptar dicha responsabilidad, pudiera perder su puesto original, de acuerdo a lo establecido en el Código de Trabajo.

Díaz-Canel también alertó sobre la posibilidad de apagones, aunque reiteró que todo sería comunicado con anterioridad.